11/2/18

Antiguo Egipto (I)

                                     
Los antiguos textos, narran los relatos orales transmitidos entre los sacerdotes que se refieren a los primeros reyes de Egipto como los propios dioses. Después reinaron los semidioses, hijos de los anteriores. Tras las dinastías divinas y las semi-divinas, se contabilizan por los sacerdotes una serie de reyes no determinados, a los que seguían 30 reyes menfitas y después de ellos, 10 reyes tinitas.

Para los egipcios, el conjunto de los semidioses y los hombres que reinaron antes de la Primera dinastía formaron el conjunto de los llamados “Seguidores de Horus”, también conocidos como sus compañeros y discípulos, según el relato del Papiro de Turín.
El único documento parecido que se refiere al final del período, la llamada Piedra de Palermo, representa a una serie de personajes que llevan la Corona Roja del Bajo Egipto cuyos nombres son: Seka, Jaau, Tiu, Tchesh, Neheb, Uadyined, Mehe.
Las interpretaciones de los signos grabados en los colosos de Coptos que representan al dios Min y en la Paleta de Tehenu, han conducido a pensar que durante este período existió una línea de 15 gobernantes.
La Dinastía 0, se ha reconocido que llevó a la unificación perdurable de las dos tierras, los reinados de Ni-Hor, Hat-Hor, Iri-Hor, Iri-Ru, Escorpión y Ka, son los reyes pre-tinitas pertenecientes al área de Hierakompolis.

Parece que Escorpión II fue el primer rey del Egipto Unificado, a este siguió Ka y después Narmer. No está claro si este último es el Menes de Manetón, fundador de la Primera dinastía, o bien Aha, su sucesor.
El conocimiento de estos reyes lo tenemos a través de las ofrendas encontradas en el templo de Horus en Hierakompolis. Podría ser que tuviesen su capital en esta ciudad, aunque esta hipótesis no está probada. También podría ser que ésta se encontrase en Abydos, aunque la importancia del templo de Horus en Hierakompolis, les llevase a presentar ofrendas como una forma de consolidar las alianzas de períodos anteriores, o de mantener sus relaciones con este centro de poder.

El período protodinástico se corresponde políticamente al período Tinita (Dinastías I y II), cuando se produjo la unidad política desde el delta del Nilo hasta la primera Catarata, las relaciones pacíficas formaron la unificación de los dos grandes reinos, el Alto y el Bajo Egipto, aunque según la cronología de los hechos, esto pudo durar dos siglos.
El reino del Norte (Bajo Egipto) tenía la capital en Buto y la representación de su soberanía era la Corona Roja asociado al dios Horus, mientras que al Sur (Alto Egipto) la capital estaba en Hierakompolis y el rey llevaba la corona Blanca, asociado al dios Seth.
El pskent es el nombre helenizado de la Corona Doble, sejemty, y significaba que poseían el poder en las Dos Tierras, representaba el Alto y Bajo Egipto. En iconografía está representada como una corona Blanca dentro de la Roja.
Dos deidades tutelares eran las patronas de ambos reinos. La cobra, Uadyet protegía el Bajo Egipto mientras que la diosa buitre Nejbet era la patrona del Alto Egipto.

El origen de las serpientes intrigaba a los antiguos egipcios, que pensaban que podrían haberse creado a sí mismas, y puesto que mudaban de piel, estos animales eran también un símbolo del renacer después de la muerte, se pensaba que ayudaban a renacer al difunto. Todas las serpientes eran sagradas y la reencarnación de Apofis, excepto la cobra que representaba al Sol. En Egipto la cobra (uraeus) era un símbolo de resurrección, siendo el animal protector de los faraones, y en la ciudad de Buto eran veneradas por su carácter benéfico. Portaron su nombre varios faraones hicsos de la dinastía XV, como Apofis I y Apofis II.

Uadyet, protectora del Bajo Egipto, era la diosa serpiente que escupía fuego a sus enemigos, simbolizaba el calor del sol y se la solía llamar “el Ardiente Ojo de Ra”, identificada con el uraeus, la Cobra que los faraones llevaban en sus coronas, también se la llamaba “la del color del papiro” o “la verde”, por simbolizar la fertilidad del suelo. Enviaba profecías a través de los sueños y tenía un famoso oráculo en Buto. 

Continuará...

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