11/7/21
La Serpiente Vritrá
15/6/21
La Serpiente de Midgard
15/4/21
Dragones Orientales
En la cultura occidental, los dragones suelen encontrarse en castillos, cuevas o montañas. Los dragones orientales, suelen vivir en los mares o en el cielo. Cada tipo de dragón tiene su propio hábitat.
Los dragones están entre las criaturas más importantes de la mitología china. Generalmente son considerados como dioses del agua y tienen control sobre el tiempo. Como tales, suelen vivir en grandes masas de agua: océanos, mares, lagos, ríos o humedales. Se dice que Panlong, un dragón que es venerado por su capacidad de convocar la lluvia, vive en el Lago Tai (China oriental). Se dice que Longma, una deidad en un caballo dragón que controlaba el flujo de los ríos y a veces aconsejaba al emperador, vivió en el río Luo (sur-centro de China).
Siendo dioses, algunos dragones chinos también viven
en el cielo. Tianlong, el dragón volador, guardián de los cielos,
vive en un palacio de nubes, mucho más allá de la visión humana.
Feilong, otro dios dragón que controla los vientos, también vive en
el cielo entre el mar de nubes.
Representaciones de dragones
han sido halladas en muchos yacimientos arqueológicos del Neolítico
por toda China. La representación de dragones más antigua se ha
encontrado en yacimientos de la cultura de Xinglongwa. En los
yacimientos de la cultura de Yangshao en Xi'an se han hallado vasijas
de arcilla con motivos de dragones. La cultura de Liangzhu también
produjo diseños de dragón.
Los yacimientos de la cultura de Hongshan en la actual Mongolia Anterior demuestran que produjeron amuletos de jade con forma de cerdo-dragón, una de las formas más antiguas, una criatura alargada y enroscada con una cabeza parecida a la de un jabalí. El carácter para “dragón” en la escritura china más antigua tiene una forma enroscada parecida, al igual que los amuletos de jade de dragón posteriores del periodo de la dinastía Shang.
Los dragones de Tailandia, igual que los de otros países asiáticos, representan una forma de poder mágico o sobrenatural. En el arte y la literatura tailandesa, los dragones son las criaturas míticas más comunes. La mitología de los dragones de Tailandia tiene una gran influencia en las leyendas indias, chinas y japonesas.
Los
dragones tailandeses traen agua, protegen los templos y están
asociados con la sabiduría y la longevidad.
El budismo es
una religión dominante en Tailandia, más del 94% de los tailandeses
son budistas. La escuela budista Theravada ha determinado conceptos y
leyendas que se reflejan en los Dragones Tailandeses.
Al mismo
tiempo, Tailandia comparte un patrimonio cultural e histórico con
Laos y Camboya, lo que hace que los dragones tailandeses sean muy
singulares.
Se dice que los dragones están compuestos por muchos tipos diferentes de animales de la Tierra: Cabeza de camaleón, escamas de pez, cuernos de ciervo gigante, ojos de conejo, orejas de bufle de agua, cuerpo de serpiente, patas de tigre, garras de águila, etc...
23/3/21
La Serpiente Aido-Hwedo
El africano pueblo de los Fon, procedentes del desaparecido reino de Abomey, contaban en su mitología que en los primeros tiempos de la creación, el andrógino dios de dos caras Mawu (que poseía tanto rasgos femeninos como masculinos, como metáfora del Sol y la Luna) contaba con la ayuda de Aido-Hwedo, la gran Serpiente Cósmica.
El creador iba de un lado para otro en el interior de la boca de Aido-Hwedo, mientras se afanaba en la construcción del mundo, utilizándola como transporte.
Una vez que hubo terminado con la creación, Mawu pensó que había recargado demasiado el mundo, poniendo demasiadas cosas encima. Los árboles, las montañas, los animales y demás pesaban mucho, impidiendo al creador que pudiese transportar su obra, así que pidió a Aido-Hwedo que le ayudase en esta tarea, y la serpiente cósmica aceptó. La única pega era que la gran serpiente no soportaba bien el calor de las profundidades, así que Mawu creó los mares y océanos para que Aido-Hwedo pudiese vivir en ellos.
Debido al gran peso del mundo, la serpiente debía cambiar a a menudo de posición para poder descansar, y es en cada uno de estos cambios de postura cuando suceden los terremotos. También debe alimentarse, para lo cual tiene una cohorte de monos rojos que forjan grandes barras de hierro, comida favorita de Aido-Hwedo. Pero también dice la leyenda que, el día que se agoten las reservas de hierro, la gran serpiente cósmica se devorará a sí misma, provocando que toda la tierra se precipite en el mar.
También cuenta con una hermana gemela, una segunda Aido-Hwedo, la serpiente del arco iris que vive en el cielo, libre de la carga de su hermana, y que se encarga de encaminar los rayos de luz desde el sol hacia nuestro mundo.
18/2/21
Serpientes Marinas (II)
Agosto-Septiembre del 2014. Aguas profundas del Golfo de México. El empleado británico de la línea de Cruceros Carnaval, monitor de fitness entonces, Paul George, divisa una especie de “submarino muy oscuro” a babor.
Parte del pasaje, unas 10 personas, mira asombrado aquella colosal figura desde la última cubierta del barco:
“El cuerpo era oscuro y liso, y presentaba una piel coriácea, algo así como un cruce entre una tortuga y un cocodrilo… Suena raro, pero algo así, como un gran cocodrilo o animal similar, de piel más bien uniforme sin crestas ni escamas grandes. Un tiburón de tres metros sería algo pequeño junto aquel animal. Medía unos 15 m. al ser comparado con los botes salvavidas, que rondan los nueve. No era una ballena, ya que presentaba un grueso y robusto cuello, de hombros fornidos, como cuadrangulares, y una enorme cabeza diferenciada del resto del cuerpo, de morro apuntado y ancho, de al menos unos tres metros de largo.
La mayor parte del cuerpo del animal estaba por debajo del agua, y la cabeza asomaba a veces, como respirando por la boca. Ninguno de los invitados con los que estaba tenía su teléfono a mano ya que estábamos en la cubierta 12 disfrutando del sol, del jacuzzi y de la piscina (…). La observación duró menos de un minuto, pero todos coincidían en que aquello era algo especial, o desconocido”.
La criatura del crucero Brisa de Carnaval es desconcertante, y su morfología, así como comportamiento, es lo que esperaríamos ver si observásemos cerca de la superficie algún animal tipo Mosasaurio o similar. Su tamaño, así como algunas características de su cuerpo, lo diferencian bien de una ballena.
La posibilidad de divisar una criatura como esta estimamos es remota. Seguramente las poblaciones de este depredador oceánico sean reducidas, y difíciles de ubicar por su independencia de la tierra firme, paren sus crías vivas en el agua.
También diferenciarlo de grandes ballenas, en la distancia o a ras de agua, puede ser complicado. Por otro lado, el océano es un territorio casi infinito, y hallar un cadáver a la deriva es misión casi imposible, los restos serán rápidamente desintegrados por multitud de depredadores y carroñeros.
Además, la solidez del hueso de los antiguos reptiles oceánicos, unidos, posiblemente, a la práctica de ingerir rocas para estabilización submarina y digestión de la comida, harían del todo imposible recuperar el cuerpo del Leviatán, que se precipitará lastrado hacia el insondable fondo marino inexorablemente.
En 1.962, en las costas de Florida, una balsa de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, transportando cinco buceadores fue barrida en el mar por una tormenta.
Al
clarear ésta, cayó una densa niebla.
Después de estar
embarrancados cerca de una hora, oyeron un chapoteo y notaron un olor
a pescado muerto. De repente salió del agua algo parecido a un
cuello delgado de unos 4 m. de largo.
La cabeza de la bestia era como la de una tortuga marina. Uno de los buceadores vio que la cabeza se doblaba y hundía en el mar varias veces. El pánico se apoderó de los hombres y decidieron lanzarse al agua. Según informó el único sobreviviente, sus compañeros se hundieron uno a uno. Nunca se hallaron sus cuerpos.
En 1.881, un pesquero escocés, el Bertie, se encontraba a 140 Km. de la costa, en el Mar del Norte. De pronto, la tripulación observó que emergían a la superficie tres jorobas y a continuación parte de una cabeza cubierta de una vegetación parecida a las algas.
Dos
fieros ojos relumbrantes contemplaban a los aterrorizados marineros.
La criatura se dirigió directamente al barco. La tripulación
intentó virar la nave y un hombre la disparó con un rifle. La
"serpiente" agitó las aguas haciendo casi zozobrar el
barco.
Los pescadores cortaron las redes y pusieron rumbo al
puerto, pero la serpiente marina continuó siguiéndoles hasta caer
la noche, momento en que perdieron de vista a la extraña criatura.
Fuente:http://www.revistaenigmas.com/secciones/grandes-reportajes/serpiente-marina-monongahela
15/2/21
Serpientes Marinas (I)
Desde el siglo XVII hasta nuestros días, han habido cientos de visiones de terroríficas criaturas en el mar. Las descripciones más frecuentes hablan de calamares y pulpos gigantes o de "Serpientes de mar", generalmente se las describe con una cola de color amarillo o moteada de marrón, y a veces con crines parecidas a las algas.
El 13 de enero de 1.852 en el océano Pacífico Sur, a unos 1.000 km de las Islas Marquesas, en la Polinesia francesa, el ballenero Monongahela, procedente del puerto de New Bedford (Massachusetts), divisó en superficie “un extraño ser”.
Dos balleneros, el Monongahela y el Rebecca Sims, de New Bedford, navegaban juntos por el Pacífico. Un vigía anunció la aparición de una ballena a proa.
El patrón del Monongahela, el capitán Seabury, lanzó tres botes al agua para capturarla. Al acercarse a su presa, los marineros comprobaron que se trataba de algo mucho más fiero que una simple ballena. A pesar de ello, Seabury decidió aparejar lanzando un arpón que se clavó profundamente en el cuello de la criatura, causándole la muerte. Los marineros izaron a bordo su extraña pesca.
El capitán del Rebecca Sims, Samuel Gavitt, sería quien llevase a puerto el pormenorizado relato de Seabury, publicado por el London Times el 10 de marzo de 1.852, disponible actualmente en versión digital y la también revista científica británica Zoology.
Lo
describió como un reptil de color marrón grisáceo. En sus enormes
mandíbulas tenía docenas de dientes curvos y afilados. El cuerpo
era demasiado grande para llevarlo entero a bordo, por lo que le
cortaron la cabeza y la conservaron en una cuba con salmuera a bordo
del Monongahela.
Tras el episodio, los dos barcos iniciaron el
regreso a su puerto de partida. El Rebecca Sims llegó sin
contratiempos, pero el Monongahela no regresó.
¿Cuál fue el destino del Monongahela y de la mercancía criptozoológica?. Al parecer, todo el cargamento, incluidos los restos de la formidable serpiente marina y la tripulación, acabarían en el fondo del mar, ya que el desafortunado ballenero naufragaría un año más tarde.
La maltrecha placa de popa con su nombre fue recuperada en 1.853 en las costas de las Umnak, islas Aleutianas.
Según un informe, un escocés de la tripulación, que dibujaba regularmente, hizo un croquis del monstruo y el segundo bajó a medirlo.
“El ejemplar era macho; medía unos 30 m. de largo total; 1,8 m. alrededor del cuello; 2,5 m. de circunferencia alrededor de los hombros; y la parte más ancha del cuerpo 3,5 m. que parecía algo distendida. La cabeza era larga, de más de tres metros de largo, plana, con surcos y crestas; los huesos de la mandíbula inferior estaban separados; la lengua finalizaba en forma de corazón. La cola corría casi hasta un punto, de punta cartilaginosa, plana y firme. (…). Al examinar la piel descubrimos, para nuestra sorpresa, que el cuerpo estaba cubierto de grasa, como el de una ballena, pero tenía sólo 10 cm. de grosor. El aceite era claro como el agua y se quemaba casi tan rápido como la trementina. Despiezamos al animal, pero era muy difícil, la grasa era tan elástica que, estirándose hasta cinco metros, se encogía hasta sólo alcanzar uno.
La cabeza se trató de preservar en sal. Hemos guardado todos los huesos, que los hombres aún no han terminado de limpiar. (…)
Uno de los pulmones de la gran serpiente marina era un metro más largo que el otro. Había 94 dientes de unos seis centímetros, en las mandíbulas, muy afilados, todos apuntando hacia atrás y tan grandes como un pulgar. Descubrimos que tenía dos agujeros o espiráculos, por lo que debe respirar como una ballena; también tenía aletas para nadar, tipo patas, de tejido flexible pero muy firme. Las articulaciones del dorso estaban sueltas, y parecía que, cuando nadaba, movía dos costillas y una articulación a la vez, casi como patas. Tardamos casi tres días en obtener los huesos, pero ahora están casi limpios, son muy porosos y de color oscuro. La cabeza será también preservada”.
Este enigmático expediente criptozoológico podría ser tomando como la clásica historia de pescadores, exagerada e inexacta, propia de una taberna marinera. No obstante, opinamos que el relato puede ser verídico, ya que tanto el barco como su capitán y tripulación existieron en el momento de los hechos, algo corroborado en el actual Museo Ballenero de New Bedford.
Además, el detallado informe guarda un buen número de pistas, tanto anatómicas como conductuales, que pueden ayudar a dilucidar la verdadera naturaleza de tan espectacular animal oceánico:
1-Mandíbulas con 94 dientes, muy afilados, todos apuntando hacia atrás y tan grandes como un pulgar en la encía, firmemente asentados.
2-Los huesos de la mandíbula inferior estaban separados.
3-Uno de los pulmones de la “serpiente” era un metro más largo que el otro.
4-La apuntada cola, rematada por cartílago plano y firme.
5-Espiráculos y respiración/cabeceo en superficie.
¿Por qué resultan cruciales estos puntos?.
Son características pertenecientes al grupo de los reptiles, por lo que estimamos que los datos son verídicos.
Expliquemos por qué:
1-La mayoría de las serpientes modernas tienen dientes como los descritos. Además, los Mosasaurios, los antiguos reptiles marinos y los antepasados modernos de los actuales, presentan este tipo de dentición. Los cachalotes y otros cetáceos dentados tienen una configuración muy diferente (dientes rectos sólo en mandíbula inferior).
2-Las mandíbulas de los grandes reptiles oceánicos prehistóricos, siendo el grupo de los Mosasaurios el mejor candidato para la descripción proporcionada, se dislocaban como sucede en las serpientes actuales y tenían una articulación en mitad del hueso para, de esa manera, ampliar aún más la apertura bucal e impulsar luego hacia adentro las presas, tragadas enteras.
3-Pulmones desiguales. Otra característica anatómica típica presente en reptiles, tanto en lagartos, serpientes o varanos, y ausente en mamíferos.
4-Estudios paleontológicos de 2013 muestran que los Mosasaurios tenían una cola similar a la de los tiburones, con un lóbulo superior muy pequeño y otro orientado hacia abajo, lo que facilita la locomoción submarina que impulsa a su vez al animal casi siempre hacia la superficie para tomar aire.
5-Respiración en superficie. Algo lógico en un reptil oceánico desprovisto de agallas.
Todos estos datos morfológicos y anatómicos reflejados en el informe de Seabury, estimamos son muy difíciles de falsificar, imaginar o inventar, y mucho menos por rudos balleneros del siglo XIX, ya que simplemente carecían de los conocimientos técnicos en el campo de la zoología o la anatomía, para brindar a tal lujo de detalles, algunos de ellos hallazgos modernos dentro del campo de la paleontología del siglo XXI.
¿Es por tanto la Serpiente Marina (o reptil desconocido del Monongahela) un caso aislado parcialmente resuelto? Al parecer no, ya que se han registrado casos similares a lo largo de la historia.
Continuará...
15/1/21
Laocoonte
Laocoonte y sus hijos.
En esta pieza se representa el momento exacto en que las serpientes marítimas se enroscan en el cuerpo del sacerdote troyano y sus dos hijos.
La historia de Laocoonte, sacerdote de Poseidón (Neptuno para los romanos), ha sido narrada en repetidas ocasiones pero la versión más conocida es la del mito de Virgilio en la Eneida, donde cuenta que después de años inútiles de asedio, los griegos deciden tomar Troya a través de un engaño, aconsejados por el astuto Ulises, simularon que abandonaban su campamento zarpando con todas sus tropas, dejando delante de las puertas de la ciudad un enorme caballo de madera.
Cuando despertaron los troyanos, incautos a causa de la aparente victoria, decidieron llevar el misterioso regalo griego dentro de las murallas de la ciudad, Laocoonte intentó en vano disuadir a sus conciudadanos, tratando de hacerles ver que se podía tratar de una trampa, con extremada violencia y fuerza tiró una lanza contra el caballo, el sonido de la lanza al chocar con el gran caballo fue hueco, lo que reveló que en su interior podía esconder a guerreros enemigos, aún así nadie quiso escucharle y ante el desafío de Laocoonte, en ese momento emergieron de las aguas dos grandes serpientes mandadas por Atenea, Caribea y Porce, devorando a sus hijos, Laocoonte angustiado se lanza a luchar y también resulta devorado.
De la tradición de Virgilio se interpreta que el castigo de Laocoonte se debe a la profanación que supone tratar de destruir un regalo a la deidad.
Según las fuentes antiguas, existe una sola mención por el escritor romano Plinio el Viejo, que en su libro Naturalis Historia, cuenta que la obra se encontraba en el palacio del emperador Tito, cerca del año 70 d.C. y proporciona el nombre de los tres artistas que la esculpiero, Agesandro, Atenodoro y Polidoro de Rodas, probablemente se esculpió entre el 170 y 150 a.C.
En el Laocoonte los tres escultores han representado una amplia variedad de sentimientos; en el centro, el rostro contraído del padre que expresa su desesperada lucha por salvar a sus hijos y a él, a la izquierda, el hijo pequeño se retuerce de espasmos producidos por la inminente muerte, y a la derecha el hijo mayor horrorizado e impotente por la irremediable muerte de su padre y hermano, consciente de sufrir la misma suerte .
La obra Laocoonte y sus hijos fue descubierta el 14 de enero del año 1.506 en un viñedo romano propiedad de Felice de Fredis por un campesino. El propio Miguel Ángel Buonarroti fue uno de los primeros testigos en aparecer en la excavación, quien confirmó la correspondencia entre el relato de Plinio el Viejo y la pieza encontrada, hoy se puede apreciar en el Museo Pío-Clementino de la ciudad del Vaticano (Roma).
Fuente:https://www.culturagenial.com/es/escultura-laocoonte-y-sus-hijos/
20/9/20
Ofiolatría Mapuche
16/4/20
Dragones Chinos (III)
26/1/20
Ophiussa
24/1/19
La Gente Serpiente (Nagas)
Antiguos mitos y leyendas dicen que los Nagas son una especie muy avanzada con acceso a una tecnología increíblemente sofisticada. La literatura védica ofrece muchas descripciones de máquinas voladoras llamadas Vimanas que se elevaron por los cielos.
Como dice la tradición vudú del Diluvio, la Serpiente dejó ir las aguas sobre la Tierra, se levantó el Arco Iris y la Serpiente tomó el arco iris, llamada Ayida Wedo, como su esposa.
Continuará...













