19/8/21
La Colina Ophiel (Jerusalem)
17/5/21
Las Serpientes de Uluru
20/4/21
La Cometa Dragón
El folclore chino es rico en cuentos de cometas dragón que se vuelan tanto por diversión como por placer. Sin embargo, las historias más interesantes son las que cuentan cómo se utilizaban las cometas dragón chinas para ayudar a repeler a los intrusos en caso de un ataque.
Aunque pueda parecer sorprendente que los barriletes de dragón se hayan utilizado como armas de emboscada en la antigüedad, han demostrado ser muy eficaces para asustar y confundir a los enemigos.
Para entender mejor cómo se puede utilizar una cometa dragón en un ataque, necesitamos escuchar este discurso -uno de los relatos más extendidos sobre el origen de la cometa dragón que se haya escuchado- que describe el uso de una cometa diseñada por el ex general chino Han Hsin:
La leyenda dice que mientras se preparaba para atacar el palacio fortificado de un enemigo, el general lentamente soltó su cometa en el aire y la usó para medir la distancia que quedaba entre sus fuerzas y los muros de la vieja fortaleza. Usando la longitud de su línea como guía, ordenó a sus hombres que empezaran a cavar túneles, en silencio, para que cuando llegara el momento, pudieran esconderse en los refugios y arrastrarse por los túneles para entrar en el palacio por debajo de sus muros. Una vez que los túneles fueron finalmente completados, muchos creen que el General Han Hsin ató su cometa a un árbol cercano y la dejó volar sola sobre sus cabezas. Las fuerzas enemigas se distrajeron con la aterradora y colorida cometa dragón que voló alto sobre los muros del palacio. Mientras observaban la cometa y buscaban atacantes en el suelo, los hombres de Han Hsin ya estaban dentro del palacio, sorprendiendo a sus defensores no preparados.
El uso de la cometa dragón en esta antigua emboscada militar condujo a la victoria del sabio guardián de cometas, el general Hsin. Hasta el comienzo de la era cristiana, bajo la dinastía Han en China, según la leyenda, las cometas hicieron que muchas tropas huyeran aterrorizadas.
Los cometas se usaban a veces para enviar mensajes en tiempos de guerra. Un ejército de la Dinastía Han usó la superstición para asustar a su enemigo una noche en el campo del enemigo. Cuando dos guerreros vieron un campamento del ejército invasor a unos pocos kilómetros de su palacio, comenzaron a elaborar un plan para deshacerse de él para siempre. Utilizaron una cometa dragón, cuyo rostro fue pintado para mostrar una expresión feroz y ardiente, para expulsar a los invasores de su territorio. Al atar ligeros palos de bambú a lo largo del tallo de su cometa, sabían que su cometa lloraría y silbaría cuando volara salvajemente en el viento de la noche. Mientras el aire se movía a través de las extensiones de bambú, la cometa del dragón hacía sonidos de cargas que aterrorizaban el campamento del ejército y los hacía huir en retirada.
Se creía que los gritos del dragón volador eran una señal de los dioses, advirtiéndoles que no invadieran el palacio al día siguiente. Creían que el poderoso dragón había volado a su campamento para declarar que serían derrotados si decidían luchar, así el enemigo se atrincheró.
Aunque
China fue el lugar de nacimiento del vuelo de cometas, muchas otras
culturas orientales han desarrollado sus propios diseños y
tradiciones de cometas.
En lugar de usar la cometa como objeto
de guerra, los japoneses la vieron como un símbolo ceremonial y
religioso. Las antiguas decoraciones japonesas de cometas están
presentes en muchas pinturas del Viejo Mundo que representan temas
religiosos. Esto se debe a que los japoneses adoraban a sus cometas,
y creían que poseían cualidades piadosas más allá de sus propias
capacidades humanas limitadas.
Los cometas vuelan hacia los
cielos, permitiéndoles acercarse a las moradas de los dioses mucho
más cerca de lo que un mortal podría esperar. En la antigüedad,
antes de la invención del satélite o del avión, los cometas eran
la última extensión del espíritu humano en el espacio. La cuerda
atada por el porta-objetos lo unió al dragón volador, que dejó
volar en el cielo. Él controlaba su trayectoria; era el destino. Era
un colorido despliegue de papel, tela y cuerda, bailando en el aire
al ritmo del viento. Volar una cometa dragón era una forma creativa
y expresiva de rendir homenaje a sus antepasados y a sus dioses.
Una antigua historia popular japonesa cuenta de un héroe llamado Kintoki, que fue criado por osos en las montañas y se convirtió en el hombre más fuerte de Japón y además, fue hecho para ser un asistente del emperador real. Kintoki fue inmortalizado para siempre por una cometa japonesa simbólica especial llamada "Sagara".
Las cometas de los Sagara llevan la cara del gran Kintoki pintada en ellas. Son el símbolo de la fuerza interior y el poder de prosperar. Tradicionalmente, los amigos y la familia los dan a los niños japoneses como regalo de felicitación.
Se dice que los barriletes decorados con una grulla o una tortuga simbolizan la longevidad; y se dice que la mayoría de los barriletes traen buena suerte, asustan a los espíritus malignos, promueven la fertilidad y aseguran una buena alimentación y pesca.
Muchas supersticiones reinan sobre estos antiguos objetos voladores, y aunque se originaron en China, cada cultura ha incorporado sus propios diseños para ejercer su independencia en la revolución de las cometas. Los fabricantes de cometas de todo el mundo han adaptado sus propios métodos de construcción y decoración de estos juguetes antiguos, y las cometas siguen siendo uno de los juguetes antiguos más apreciados en todos los países y creencias.
En la Polinesia, los cometas han sido considerados durante mucho tiempo como un medio de contacto con el cielo. Antiguos registros folclóricos indican que los barriletes han sido interpretados como "juguetes de los dioses". En muchos casos, los milanos polinesios eran pájaros asociados, y fueron construidos para imitar este tipo de configuración.
Lo más frecuente era utilizar un paño de corteza nativa, llamado "tapa", en combinación con madera, plumas y conchas, para producir un sonido de traqueteo en el vuelo.
El talento único y la habilidad artística necesaria para construir una cometa de dragón auténtica no se aprende fácilmente. Destacados artesanos chinos de todas las profesiones y condiciones sociales han sido entrenados a través de un largo y difícil aprendizaje para crear cometas dragón ceremoniales para festivales, desfiles y otras celebraciones tradicionales.
31/1/21
La Serpiente Emplumada
El Creador, el Antiguo, el Dominador y la Serpiente Emplumada son los seres creadores de la humanidad mencionados en el Libro Sagrado maya, el Popol Vuh, “Ellos que dan la existencia, cerniéndose sobre el agua como una luz al amanecer”.
Se pensaba que los antepasados mayas utilizaban el término «Ellos» cuando intentaban hablar de los creadores de la humanidad. Curiosamente, relatan cómo todo llegó a ser y podremos apreciar claramente la supuesta influencia que tuvieron «Ellos» en la creación del hombre.
Al leer el capítulo Uno del libro encontramos lo siguiente:
«Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz (Serpiente Emplumada). De grandes sabios, grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios. Así contaban. Llegó aquí entonces la palabra, vinieron junto con Tepeu (el Dominador) y Gucumatz (la Serpiente Emplumada), en la oscuridad de la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gucumatz.
Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento. Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del Cielo, que se llama Huracán. El primero se llama Caculhá Huracán (El Relámpago). El segundo es Chipi-Caculhá (El Surco del Relámpago). El tercero es Raxa-Caculhá (El Rayo que Golpea). Y estos tres son el Corazón del Cielo.»
Es interesante señalar que el Creador, el Antiguo, el Dominador y la Serpiente Emplumada no sólo crearon al hombre, sino que además:
«Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra. ¡Tierra!, dijeron, y al instante fue hecha. Como la neblina, como la nube y como una polvareda fue la creación, cuando surgieron del agua las montañas; y al instante crecieron las montañas. Solamente por un prodigio, sólo por arte mágica se realizó la formación de las montañas y los valles; y al instante brotaron juntos los cipreses y pinares en la superficie.
Y así se llenó de alegría Gugumatz, diciendo: ¡Buena ha sido tu venida, Corazón del Cielo; tú, Huracán, y tú, Chípi-Caculhá, Raxa-Caculhá! Nuestra obra, nuestra creación será terminada, contestaron. La tierra entonces fue cubierta con las diversas formas de vida animal.
El Creador y el Antiguo dice a los animales: Decid, pues, nuestros nombres, alabadnos a nosotros. Pero ¡los animales no podían hablar como un hombre! Entonces dijeron sus autores: Nuestra gloria aún no es perfecta, ya que vosotros no podréis invocarnos. Guaridas y alimentos tendréis, pero en cuanto a tu carne, se comerá. Este es tu destino.»
¿Leemos en este antiguo texto que varias veces «Ellos» trataron de crear al hombre?. Parece como si estos seres hubiesen fallado al principio y entonces «Ellos» se sentaran en el «cielo» y lo pensaran una vez más.
«Vamos a intentarlo de nuevo, hagamos de ellos los que han de ser nuestros vehículos y alimentadores.»
Así que los Creadores estaban decididos a crear al hombre:
«De la tierra roja ellos moldearon su carne; pero cuando lo hicieron, vieron que no era bueno. Él era incoherente, no tenía fuerzas, era inepto, acuoso; había sido dotado con el habla, pero no tenía la inteligencia; y luego se consumió en el agua sin ser capaz de mantenerse en pie».
Parecía como si el Creador, el Antiguo, el Dominador, la Serpiente Emplumada, «Ellos» que engendran, «Ellos» que dan existencia, no hubiesen quedado satisfechos con su creación y volvieran a desaparecer para reunirse de nuevo:
«Una vez más los dioses entraron en consejo. Se decidió que el hombre fuera hecho de la madera del tzité (alcornoque), y la mujer de la médula del zibac (sauce); pero el resultado no fue satisfactorio: eran meramente maniquís de madera. Y éstas han sido las personas que han habitado la superficie de la tierra. Existieron y se multiplicaron, pero no tenían ni el corazón ni la inteligencia, ni la memoria de sus creadores. Llevaban una vida inútil y vivían como los animales. No eran sino un intento de hombres. Debido a que no dirigían sus pensamientos hacia el Corazón de los Cielos, la faz de la tierra se oscureció, y una triste lluvia comenzó a caer. Llegaron (entonces) todos los animales, grandes y pequeños (y los hombres fueron) golpeados en sus propias caras con palos y piedras. Todos los que les habían servido hablaron, para atormentarlos; incluso sus utensilios tomaron forma y voz para añadirse a su miseria. Entonces los hombres corrían de aquí para allá, desesperados. Buscaron refugio en los tejados, pero las casas se derrumbaron sobre ellos; trataron de subir a los árboles, pero los árboles les tiraban abajo; intentaron entrar en las cavernas, pero las cavernas se cerraron ante ellos. De esta manera se logró la destrucción de estas criaturas, salvo unos pocos de sus descendientes que ahora existen en el bosque como pequeños monos.»
La tercera parte del Popol Vuh continúa la historia de la creación con el siguiente texto:
«Una vez más los dioses comulgaron juntos, y el Creador y el Antiguo hicieron cuatro hombres perfectos: su carne estaba compuesta enteramente de maíz amarillo y blanco. El nombre del primero era Balam-Quitze; el del segundo, Balam-Agab; el del tercero Mahucutah; el del cuarto, Iqi-Balam.»
Y aquí llega la parte más interesante del Popol Vuh:
«Ellos no tenían ni padre ni madre, ni nacieron por efecto de los agentes ordinarios en la obra de la Creación, sino que su venida a la existencia fue un milagro extraordinario causado por la intervención especial del Creador: Verdaderamente al fin, los dioses veían a unos seres que eran dignos de su origen.»
Como se puede observar en los párrafos anteriores del Popol Vuh, tenemos descripciones detalladas de cómo unos seres, que no eran de la Tierra, crearon al hombre.
La Serpiente Emplumada (Kukulcán o Quetzalcóatl) en el Templo de Quetzalcóatl de Teotihuacán (México).
Fuente: Ancient Origins
17/12/20
Lebe - La Serpiente Dogon IV
El pueblo Dogon del Sahel, en África Occidental, puede ser la prueba más consistente de que la Tierra fue visitada en una época remota por seres del espacio exterior.
Según los dogon, en la montaña sagrada Youga Dogorou tuvieron lugar los primeros signos que anunciaban la llegada de los Nommo desde Sirio. La montaña, un día de repente se puso de color rojo y en la aldea crecían calabazas gigantes que nadie había plantado.
Y en esa montaña sagrada, según los dogón, se produjo la primera muerte de un nommo. No saben con certeza como pasó, pero los dogon aseguran que el nommo fue “crucificado” y al poco resucitó. Y dicen que volverá para salvar al mundo.
La tradición Dogon dice que hasta la zona de la meseta de Youga Dogurou, a plena luz del día, se vió una estrella muy brillante a la que llamaron “Ie-pelu-tolo”: La estrella de la décima luna. Lo curioso es que al llegar a la Tierra, esta estrella ya no tenía forma circular, sino que parecía una gran cesta o pirámide de base cuadrada. Para los dogón, este objeto fue un problema porque cuando aterrizó quemó plantas, animales y personas, y este sería el origen de los albinos. Por eso los albinos son especiales para ellos, los temen y los repudian.
De ie-pelu-tolo salieron ocho Nommo que tenían cuerpo de pez, 40 dientes muy afilados, no tenían orejas, y para escuchar ponían sus manos sobre unos orificios laterales. Los ojos eran rojos y en el cuello tenían arrugas. Solo tenían 3 dedos y vivían en el agua. Esos seres bajaron a la Tierra para enseñar a los hombres. Vivieron con los dogón y les enseñaron a cómo cultivar la sabana y a fabricar herramientas.
Pero esos seres también capturaban a personas y los mataban. Según sus historias, les introducían una lengua bífida por la nariz y les extraían la sangre. En el año 2.000, algunos dogón han vuelto a ver a los supuestos nommos, y los describieron con el pelo muy largo y medio cuerpo de pez. Los vieron como se movían por el suelo sin tocarlo.
Significativamente, el término “nommo” en la lengua Dogon se relaciona con el agua; también suelen referirse a ellos como “Maestros del Agua” e “Instructores”. Los describen como seres anfibios, mitad hombres; localizan su recalada en algún punto ubicado al nordeste del territorio en el que actualmente se asientan.
Esto establecen inquietantes paralelismos con la leyenda Sumeria de los Oannes, recogida por el historiador babilónico Beroso. Según el mito sumerio, los Oannes tenían forma de pez mezclada con hombre, y surgieron del Mar Rojo.
El contacto de los Dogon con los dioses de Sirio acabó en una liturgia, un ritual en el que se baila frenéticamente entre 3 y 5 días. Se bebe cerveza de mijo y se exhiben 28 tipos de máscaras. Todas ellas hacen alusión a los nommos. La máscaras, que se llaman Ka nagas, tienen forma de H.
14/12/20
Lebe - La Serpiente Dogon III
El culto de Lebe está relacionado con el ciclo agrícola. En todos los pueblos dogón hay un santuario Lebe.
El santuario está a cargo del líder espiritual de la aldea, el hogon, sacerdote principal de la deidad. Se dice que Lebe visita al hogon cada noche en forma de serpiente para purificarlo y darle fuerza e inspiración.
La secta Lebe adora al antepasado Lébé Serou, el primer ser humano mortal que en el mito Dogon, se transformó en una serpiente. El altar es una estructura cónica puntiaguda sobre la cual el Hogon ofrece mijo hervido mientras menciona en su bendición ocho granos más uno. Luego, el Hogon realiza algunos rituales en su casa que es el hogar de Lebe. El último día, todos los hombres del pueblo visitan todos los altares de Binou y bailan tres veces alrededor del altar de Lebe.
La divinidad elegida para el mes de agosto en el calendario damanhuriano es Lebe, que en la mitología del pueblo Dogón es el ancestro de toda la humanidad, aquel que se ofrece a sí mismo para que puedan nacer otros seres humanos.
El dios creador es Amma, la celebración es una vez al año y consiste en ofrecer mijo hervido en el altar cónico de Amma, y todas las sectas están dirigidas al dios Amma.
En su tradición, el dios creador de todas las cosas, Amma, indicó a Lebe que fingiese estar muerto y que se dejara enterrar. De esta manera, el cuerpo de Lebe podría ser devorado por la serpiente enviada por el mismo creador. La serpiente, después de la comida, vomitó algunas piedras que fueron colocadas en el suelo reproduciendo el diseño del cuerpo humano. De ellas se generaron todas las mujeres y todos los hombres, mientras que Lebe, en la forma de una serpiente, continuó su vida asociada a la tierra, la vegetación, a todo lo que muere y renace. A través del sacrificio y la transmutación de su cuerpo físico Lebe es una especie de padre de toda la humanidad.
En el mito de los Dogón la creación de la humanidad se realiza a través de un acuerdo entre la divinidad y un antepasado, que es un iniciador divino consciente y por elección de la estirpe que de él deriva. Su figura atrae la conciencia de todos los seres humanos de ser el fruto de una elección de sus antepasados y no solamente de una intervención divina.
Las piedras que salen del cuerpo de la serpiente que engulló a Lebe, representan no solo a los seres humanos, sino también a las relaciones sociales, la comunidad, el matrimonio, el respeto, y recalcan la voluntad precisa no solo de existir, sino también de elegir los propios valores y de ordenar la manera para ser un pueblo.
Sobre las paredes de los Templos de la Humanidad, Lebe está representado señalando el firmamento pintado en el cuerpo de la diosa egipcia del cielo Nut, para compartir la conexión con las estrellas y el universo con cualquiera que vea las preciosas pinturas de las paredes del templo. Lebe nos invita a cuestionarnos sobre el origen de la humanidad, sobre quiénes somos realmente y cual es la verdadera historia de nuestro planeta, en relación a una civilización galáctica mucho más grande.
Lebe, a través de caminos arcanos y misteriosos, conoce los secretos del firmamento y nos los señala, dibujados en el cuerpo de Nut, que es una fuerza divina también ligada al renacimiento. Tal vez, el mensaje del héroe Dogón es este: “Estamos vivos y nacemos y renacemos continuamente para seguir viviendo, para que de esta manera podamos participar en la realización de los designios universales”.
Lebe nos invita a reflexionar sobre la importancia de la conciencia del por qué existimos: Nosotros “existimos” porque quisimos existir, porque a través de un acuerdo con una fuerza mayor que nosotros decidimos participar en el gran juego de la vida en las formas.
Lebe nos recuerda que no solo hemos descubierto que existimos, lo hemos decidido: Esto es una gran responsabilidad y una gran fuerza. Cada vez que nos enfrentamos a los desafíos que nos encontramos, elegimos existir con más intensidad, ser una parte más consciente del universo. Afrontar con coraje y compromiso los problemas colectivos de esta época y los del planeta, con el mismo sentido de responsabilidad y atención con que tratamos nuestros problemas personales, nos permite afirmar nuestra voluntad de crecer.
https://www.damanhurblog.es/2020/08/27/articulos-principales/lebe-el-ancestro-consciente/
Continuará...
7/12/20
Lebe - La Serpiente Dogon II
El Arca primordial KORO NA
La leyenda Dogon afirma que la fuente primigenia del saber astronómico fueron los “Nommos”, seres que llegaron a la Tierra procedentes del satélite de Emme Ya, aproximadamente hacia el año 3.000 A.E.C.
El primer Nommo, primer antepasado que bajó a la tierra, obtuvo el permiso y la gracia del Dios Amma para emprender su viaje. Para ello construyó un Arca en la que introdujo todo lo necesario para su viaje así como las herramientas, simientes y todo tipo de útiles que necesitaría al llegar a la tierra. El arca descendió sujeta por un hilo de cobre, como el suelo estaba seco, el Nommo se convirtió en caballo para tirar del arca hasta que llegaran las lluvias. El arca fue flotando ayudada por caballos hasta el lugar en donde están actualmente asentados los Dogon.
En la imagen, observamos una pequeña reproducción del Arca a las cuatro parejas de gemelos, son los Nommos, los antepasados primordiales, nacidos de una pareja de barro modelada por Amma. Pero primeramente Amma se unió a la Tierra, que convirtió en su esposa, y de esta unión nació un hijo imperfecto el Chacal Pálido, Yurugu, con la apariencia de hombre y de serpiente.
La Tierra le dio un segundo hijo, Nommo, a la vez macho y hembra, maestro de la palabra, que transmitió sus enseñanzas a los ocho antepasados primordiales, que a su vez fueron bajando a la tierra a transmitir sus conocimientos a los hombres. Los ocho Nommos son al mismo tiempo hombre y mujer.
Vemos también la Serpiente, que es el séptimo Nommo, que fue matado y transformado en la serpiente Lebe a la que desde entonces se rinde culto. Lebe fue la encargada de transmitir la palabra a los hombres para poder así comunicar con los espíritus. Lebé protege los campos y regenera la tierra, sus mudas son signo de renovación.
También aparece el cocodrilo, animal mítico de los dogon, representado en las pilastras de Toguna (la Casa de la Palabra), en las puertas de granero y en numerosos objetos sagrados o utilitarios. El cocodrilo representa a Binu Seru, uno de los antepasados primordiales que al igual que los otros representa uno de los cuatro elementos de la naturaleza, el agua, como Lebe Seru representa la tierra, Diogu Seru el fuego y Amma Seru el aire.
Continuará...
Fuente:http://www.artedeafrica.com/detalle-exposicion.php?id=1753&category_id=44
5/12/20
Lebe - La Serpiente Dogon I
El pueblo Dogon se encuentra en Mali, un país africano situado en la frontera del Sahara, cerca de África Occidental y más de 1.500 kms. del Atlántico.
En los acantilados de Bandiagara hay cuevas construídas y alrededor de las paredes sus casas son construcciones hechas con barro y techo de paja, en algunos casos hay que subir hasta 200 metros para poder ver cómo viven, a algunas de ellas sólo se puede llegar trepando por estrechos escalones tallados en las grietas de las paredes.
Todos los pueblos dogones son regidos por un líder llamado Hogon, el cual es elegido entre los más sabios y viejos de la aldea. La iniciación del líder electo dura alrededor de seis meses, periodo en el que no se le está permitido afeitarse o lavarse, lleva ropas blancas y nadie puede tocarlo. Una virgen joven se encarga de su aseo, de su casa y de preparar su comida. Tras terminar su iniciación, vestirá con un gorro rojo y un brazalete con una perla sagrada.
La virgen que lo cuida reemplaza una de sus esposas, pero debe regresar a su casa, ya que el Hogon debe vivir solo. Es durante la noche que la Serpiente sagrada Lebe lo viene a purificar y transferir su sabiduría.
Lebe, es la serpiente sagrada que fue el primer humano mortal que se convirtió en serpiente, cuyo culto se celebra una vez al año y dura tres días, su altar es de forma cónica donde el Hogon ofrece mijo, mientras recitan bendiciones, posteriormente el Hogon realiza otros rituales en su casa puesto que también es el hogar de Lebe. En el último día todos los hombres de la aldea visitan los altares y hacen la danza Binou tres veces, finalmente el Hogon los invita a beber la cerveza de mijo a todos los que ayudaron.
Los dogones son un pueblo diferente al resto de comunidades africanas. Las tradiciones culturales de su comunidad demuestran que viven en completa armonía social, no hay crímenes, ni suicidios en sus aldeas. La vida es de carácter sagrado, por ende cualquier disputa se soluciona pacíficamente. Esta civilización conoce la escritura moderna y tienen la capacidad de registrar su historia y cultura en papel, sin embargo la mentalidad hace que prefieran transmitir sus tradiciones de forma oral.
Pocos son los que conocen sus antecedentes históricos, pero el legado de las antepasados está en las paredes cavernosas de Bandiagara, rescatado en pinturas y pictogramas, que hace poco han sido descifrados.
Según la cosmogonía dogon, el universo se originó a partir de una estrella muy pesada a la que llaman Po Tolo. Po Tolo es invisible, en el sentido de que no puede verse mirando al cielo, pero gira en torno a la estrella más brillante del firmamento nocturno: Sigu Tolo, según su nombre occidental, Sirio, efectivamente es un sistema doble, con una estrella muy densa imposible de ver sin un potente telescopio, Sirio B, que gira en torno a su hermana Sirio A. ¿Cómo llegaron los dogon a conocer su existencia?. Además los dogon describían su órbita elíptica con bastante exactitud, y por otro lado, también parecían poseer otros conocimientos sorprendentes, como que Júpiter (al que llaman “Dana tolo”) tiene cuatro lunas y Saturno anillos. Realmente sorprendente si tenemos en cuenta que muchos de estos astros no son visibles sin el uso de un telescopio, y estos conocimientos datan antes de que los occidentales los descubriesen.
Continuará...
11/11/20
Reyes Nagas (India)
El dios Krisna baila sobre las cabezas del naga Kalíia, mientras las esposas del naga le oran.
En la mitología hinduísta, los nagas son un tipo de semidioses inferiores con forma de serpiente. La palabra sánscrita naga, posiblemente es un autogentilicio en el idioma de la etnia naga
En el gran texto épico Majabhárata (siglo III a.C.), la representación de los nagas tiende a ser negativa. Se los trata como las víctimas que merecían la muerte en el sarpa iagñá (el sacrificio de serpientes).
El texto los llama “perseguidores de todas las criaturas” y dice que las serpientes tenían veneno virulento, gran poder y exceso de fuerza y siempre intentaban morder a otras criaturas.
Al mismo tiempo, los nagas juegan un papel importante en las leyendas narradas en el texto, frecuentemente no más malvados que los demás protagonistas, incluso a veces del lado de los "buenos". Generalmente en el texto aparecen con forma de humanos y serpientes. Por ejemplo, la historia de cómo el príncipe naga Shesha terminó sosteniendo al mundo sobre sus capuchas comienza con la escena en que él aparece como un dedicado asceta humano, el cabello recogido con un rodete, la ropa hecha jirones, y su carne y piel seca debido a las austeridades que estaba practicando. El dios Brahma queda complacido con Shesha, y le encarga sostener el mundo sobre su cabeza. En este punto, Shesha aparece con los atributos de una serpiente. Entra por un agujero en la Tierra y se desliza hasta el fondo, donde carga la Tierra sobre su cabeza.
El gran némesis de los nagas en el Majabhárata es el gigantesco hombre-pájaro Garudá.
El sabio Kashiapa tuvo dos esposas, Kadru y Vinata. La primera quería tener muchos hijos, y la segunda quería tener pocos pero muy poderosos. El sabio cumplió sus deseos, Kadru puso mil huevos (de los que nacieron serpientes) y Vinata puso dos huevos de los que nacieron Aruna (el auriga de Suriá) y Garudá.
Por una apuesta, Vinata y Garudá se convirtieron en esclavos de Kadru y tuvieron que cumplir las órdenes de las serpientes. Aunque Garudá cumplía todos los caprichos de los nagas, se generó en él un rencor al que nunca renunciaría. Cuando le preguntó a las serpientes lo que tendría que hacer para ser liberado de su cautiverio, le dijeron que tendría que llevarles el amrita, el elixir de la inmortalidad. Garudá robó el elixir de los dioses y se lo llevó a las serpientes, con lo que cumplió la orden, pero mediante una trampa evitó que lo repartieran y obtuvieran la inmortalidad. Desde ese momento, él las consideró enemigos y comida.
Matali, el auriga del dios Indra, quería casar a su hija Gunakeshi. Se acercó al naga Ariaka y le propuso casarla con su hermoso nieto Sumukha. Ariaka replicó que Garudá había declarado su decisión de devorar a ese nieto, tal como ya había comido a su hijo. Matali persuadió entonces a Indra y a Visnú para que le dieran a Sumukha un trago de amrita (el elixir de la inmortalidad). Sumukha tomó la poción y pudo casarse felizmente con Gunakeshí.
Dice el Majabhárata que Kadru, la madre ancestral de las serpientes, hizo una apuesta con su hermana Vinata, cuya prenda era que la perdedora sería esclava para siempre de la ganadora. Ansiosa por asegurarse la victoria, Kadru les pidió ayuda a sus hijos. Ellos se negaron, por lo que Kadru se enojó y los maldijo para que murieran en un ”sacrificio de serpientes” que realizaría un rey Yanam Eyaiá, hijo de Majarash Paríkshit, a principios de la era Kali Yuga (para la que faltaban unos 4 millones de años), nieto de Abhimaniu y bisnieto de Aryuna.
Vasuki (rey de las serpientes nagas) supo de esta maldición. Entonces fue a buscar al asceta Yárat Karu (vieja acción) para ofrecerle en matrimonio a su hermana, que quedó registrada en la leyenda como Yárat Karu Priiá (amada de Yáratkaru), Bhaguiní Yárat Karu (esposa de Yáratkaru), Yárat Karu Bhaga (la vulva que utilizaba Yáratkaru).
De la unión del humano con la serpiente nació un niño con la piel estriada y brillante. El hijo se llamó Astika.
Cuando el rey Yanam Eyaiá finalmente hizo el sacrificio de serpientes para matar a Taksaka (hermano de Vasuki), comenzó a atraer hacia el fuego a todas las serpientes del mundo. Entonces el sabio Astika se acercó al rey, elogió el sacrificio en términos tan elocuentes que el rey le ofreció cualquier favor que quisiera. Astika inmediatamente le pidió que acabara con el sacrificio. Aunque primero se arrepintió de su oferta, finalmente Yanam Eyaiá cumplió su palabra e interrumpió el sacrificio.
Cuenta el Majabhárata que Vasuki (uno de los tres reyes de los nagas, siendo sus hermanos Shesha y Taksaka) ayudó a los devas (dioses) y a los asuras (demonios) a extraer el amrita (el elixir de la inmortalidad) del océano de leche (uno de los océanos concéntricos que rodearían la India, según los hinduistas) siendo utilizado como cuerda, enroscado en el monte Mandara para batir las profundidades del océano.
Varuna, el dios védico de las tormentas, es considerado el rey de los nagas que viven en los Patala, el séptimo planeta del inframundo. Son hijos de Kashiapa y Kadru. Entre los más importantes se cuentan Manasá, Shesha Naga, Vasuki y Taksaka. En el norte de la India, hay comunidades que se hacen llamar naga vanshi (linaje de los nagas) porque se consideran sus descendientes. Según una tradición, los hindúes creen que el gramático Patanyali era una encarnación de la serpiente divina Adi-Sesha Naga.
El Nilamata-purana, del siglo VII menciona que el valle de Cachemira está habitado por dos tribus: los nagas y los pisachas.
A los pisachas les gusta la oscuridad y tradicionalmente frecuentaban lugares de cremación, junto con otros monstruos como los bhutas y los vetalas. Los pisachas tienen el poder de asumir diferentes formas a voluntad, y también pueden llegar a ser invisibles. Se alimentan de las energías humanas. A veces, poseen a los seres humanos y alteran sus pensamientos, y las víctimas son afectadas por una variedad de enfermedades y anomalías como la locura. Se supone que ciertos mantras pueden ahuyentar al pisacha que posee a esa persona en particular, lo que cura la enfermedad. Con el fin de mantener alejados a los pisachas, se les da una parte de las ofrendas durante ciertas funciones religiosas y festivales.
Lugares donde donde viven los nagas:
-Patala (o Nagaloka), el séptimo de los planetas infernales del inframundo. Su capital se llama Bhoga Vatī.
-Lago Mana Sarovara, lago de los grandes nagas Monte Sumeru.
-Nagalandia, en el noreste de la India, habitado actualmente por tribus nagas.
-Kacha Naga, tribus nagas que viven fuera de Nagalandia.
-Naggar, pueblo en la cordillera de los Himalayas (en el Tíbet), que deriva del nombre de las tribus nagas.
-Nagpur, ciudad india cuyo nombre deriva de Naga Pura (ciudad de nagas).
-Océano Pacífico, según un mito camboyano.
-El pozo de Shesna, en Benarés (a orillas del río Ganges), que se dice que es la entrada a los Patalas (infiernos).
-Nagadaa, sitio en Pakistán donde se cree que se llevó a cabo el genocidio de los nagas (naga iagñá ‘el sacrificio de las serpientes’).
-Río Mekong, que cruza Tíbet, China, Birmania, Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam.
Fuente: Wikipedia
1/10/20
Ofitas de Perú (II)
29/9/20
Ofitas de Perú (I)
Continuará...
22/9/20
Ofiolatría Inca
Amaru (en quechua) es la serpiente o culebra de gran tamaño. En aimara, con igual significado, Katari es el nombre de una deidad representada como una Serpiente alada, con ojos cristalinos, hocico rojizo, cabeza de llama, y una cola de pez.
En la época incaica era tótem de la sabiduría, motivo por el cual en las Casas del Saber (Yachay Wasikuna) se colocaba la imagen de dicho ser.
Los Amarus de Junín o Amaru Aranway son dos seres hermanos mitológicos que forman parte de un relato dentro del folclore del Departamento de Junín en Perú.

















