23/8/19

Cultura Merimdense


Merimdense (o Merimde Beni-Salame) es la denominación de la primera cultura que surge en el Bajo Egipto, en el periodo neolítico, a finales del VI milenio a.C. y perdura prácticamente durante todo el V milenio a.C., siendo contemporánea de las culturas Fayum A y Nabta Playa.

Su nombre lo toma de los arcaicos asentamientos de Merimde, situados al sureste del Delta en la margen occidental del Nilo.
Se trata de una cultura de costumbres totalmente sedentarias, en la que se practicaba muy activamente la ganadería y la agricultura.
Sus habitantes cultivaron el grano, usaron alfarería y vivieron en chozas ovales. No han aparecido signos de organización social diferenciada.
Hay indicios de relaciones comerciales con las zonas centrales del Delta, basadas en el trueque de utensilios de piedra cuyos nódulos recogían a orillas del desierto.
Tanto la cerámica como los utensilios son limitados y toscos en comparación con sus contemporáneos del Alto Egipto. En las primeras fases (fase I) vivían en endebles cabañas hechas de estera y caña, con soportes que las sustentaban en la tierra; estaban dispersas conformando pequeñas explotaciones agrícolas de carácter familiar, independientes las unas de las otras.
En la fase II, el asentamiento creció y se levantaron viviendas más sólidas, de adobe, excavadas en el suelo a unos 25 cm, con planta oval o de herradura, de unos 5 o 6 metros de longitud, y tejado a dos aguas.
No existía un área especial para los cementerios. Los muertos eran enterrados dentro del asentamiento, en fosas ovaladas y poco profundas. Los cadáveres estaban dispuestos en posición fetal, sobre su lado derecho (en el 85% de los casos), posiblemente de cara a su antiguo hogar, cubiertos con esteras o con pieles de animales, y sin ajuar funerario.

Entre el patrimonio cultural Merimdense y el de Fayum A, hay relaciones familiares, especialmente con respecto a la fabricación de equipos de piedra (como las bifaces de sílex) y cerámica. Se da por hecho que Fayum A es anterior por la falta absoluta de metales entre sus restos. Posiblemente haya surgido de una emigración desde Oriente Medio, concretamente del valle del Jordán.

Fayum A es el nombre que se da a la cultura neolítica surgida en el Egipto predinástico alrededor del V milenio a.C. Es llamada así porque se encontraron asentamientos en la depresión de Fayum, un oasis situado a 80 km. al suroeste de El Cairo, junto al lago Birket Qarun, probablemente una sabana en aquella época. Es contemporánea de las culturas Fayum B (Nabta Playa) y Merimdense. Sus habitantes se dedicaban a la caza y pesca, ganadería, el cultivo esporádico y la fabricación de cerámica.
El primer asentamiento está situado en la parte norte de la depresión de Fayum, y está datado en 5.200 a.C., durante una época seca que dura hasta el 4.000 a.C. Al comienzo del IV milenio a.C., el clima del desierto conllevaba violentas precipitaciones. El final de la cultura del Fayum se puede fechar alrededor de 4.000 a.C. Tras ella apareció la cultura Moerien.
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11/8/19

Cultura Nagada (III)


Nagada III, antes conocida como Semaniense, es la cultura perteneciente al periodo predinástico de Egipto que sigue a la fase Naqada II y termina la cultura Naqadiana.
Se subdivide en cuatro estadios: Naqada IIIa 3200-3150 a.C., Naqada IIIb 3150-3100 a.C., Naqada IIIc 3100-3050 a.C. y Naqada IIId 3050-3000 a.C., estos últimos coetáneos con el periodo protodinástico de Egipto.

En este último período comenzó el proceso de formación del estado unificado, puede que ya iniciado en el Naqada II. Los reyes de este período se han agrupado a efectos cronológicos en la denominada dinastía 0. De Nejen la hegemonía pasó a Tinis (Abidos) pero se mantuvieron los estados locales o regionales, posible origen de los futuros 42 nomos (16 nomos del Alto Egipto y 10 del Bajo Egipto son anteriores a la tercera dinastía).

Las características de este período fueron: los primeros jeroglíficos, la invención de la navegación a vela (independiente de la que tuvo lugar en el Golfo Pérsico 2.000 años antes), las primeras narraciones gráficas en paletas, el uso continuado de serejs a modo de sellos distintivos de cada soberano, los primeros auténticos cementerios reales y seguramente las primeras obras de irrigación.
Los primeros soberanos poderosos son de esta época. Usan los serejs que identifican al rey y a su territorio. La cultura egipcia se extiende hacia Nubia.
La hegemonía regional en el Alto Egipto se desplaza de Nejen hacia Tinis (Abidos), con algún otro estado importante como El Kab. En cambio Nubt (Naqada) casi no tiene presencia y las tumbas encontradas en la ciudad son pobres, sea por falta de poder político o económico (los expertos consideran probable que hubiera sido absorbida por Nejen o por Abidos).
Otros posibles estados de la época podrían situarse en Tinis y Abadiya (Alto Egipto), Maadi, Buto y Sais (Bajo Egipto), y Qustul en Nubia.
La influencia del Alto Egipto se extiende hacia Maadi (que desaparecerá avanzado el Naqada III) y hacia Buto, en el Delta. Es durante este período que se fundó, o se hizo mayor Menfis, que se convirtió en capital. Hacia el 3.050 a.C. en que podría situarse el reinado de Narmer, el primer faraón que se supone que gobernó el Alto y Bajo Egipto, hasta el final del período, hacia el 3.000 a.C. o un poco más tarde, se consolidó la unión de las dos tierras y se inició el llamado Periodo Tinita, y la primera dinastía, en el estadio Naqada IIId.

La unificación se haría mediante actividad militar, según algunas evidencias como la Paleta de Narmer y la Paleta de Tehenu, aunque no hay evidencias arqueológicas; parecería entonces que los reyes de Abidos sólo recogieron una fruta madura, preparada ya para la unificación que se dio mediante un proceso económico, cultural y social prolongado en el tiempo (seguramente iniciado antes del 3.300 a.C.), al que podrían no ser ajenas las alianzas (familiares o no) y la falta de poder y liderazgo de muchos pequeños estados frente a la fuerza política, económica y militar de un poder territorialmente extenso, numéricamente fuerte, socialmente cohesionado, culturalmente dominante y económicamente rico. Las resistencias podrían haber surgido en lugares puntuales o de pueblos culturalmente diferentes como el libio. Desde el establecimiento de Menfis como capital, fue el centro administrativo del estado.

En los aspectos culturales, la cerámica decorada disminuye pero aparecen otras manifestaciones artísticas. Los jeroglíficos que ya habían aparecido en Naqada II en forma de signos, evolucionan durante el período.

Los dioses más importantes de la época fueron: Horus (dios celeste y sanador, considerado iniciador de la civilización egipcia), Seth (señor del mal y las tinieblas), Nejbet (diosa protectora, en los nacimientos y en las guerras), Min (dios lunar, de la fertilidad y la vegetación), Hathor (divinidad cósmica, diosa del amor, de la alegría) y Bat (diosa celeste, asociada a la fertilidad).

La fase final de la Dinastía 0, periodo predinástico tardío, o Naqada III, esté regido por gobernantes del Alto Egipto que residirán en Tinis, se hacen representar con un serej y adoran a Horus. El nombre de estos reyes figura en la Piedra de Palermo, grabada 700 años después.
En este periodo surgen las primeras auténticas ciudades, tales como Tinis, Nubet, Nejeb, Nejen, etc. Son típicos de esta época los magníficos vasos tallados en piedra, cuchillos y paletas ceremoniales, o las cabezas de mazas votivas. Narmer pudo ser el último rey de esta época, y el fundador de la Dinastía I.
A finales del periodo predinástico, Egipto se encontraba dividido en pequeños reinos; los principales eran el de Hieracómpolis (Nejen) en el Alto Egipto y el de Buto (Pe) en el Bajo Egipto. El proceso de unificación fue llevado a cabo por los reyes de Hieracómpolis. La tradición egipcia atribuyó la unificación a Menes, quedando esto reflejado en las Listas Reales. Según Gardiner, el rey Narmer, es el primer faraón del cual se tiene constancia que reinó sobre todo Egipto, tras una serie de luchas, tal como quedó atestiguado en la Paleta de Narmer.
Según Manetón, este periodo lo conforman las Dinastías I y II.
Bajo la dinastía III la capital se estableció definitivamente en Menfis, de donde procede la denominación del país, ya que el nombre del principal templo, Hat Ka Ptah "casa del espíritu de Ptah", que pasó al griego como Aegyptos, con el tiempo designó primero al barrio en el que se encontraba, luego a toda la ciudad y más tarde al reino.
En la época de la tercera dinastía comenzó la costumbre de erigir grandes pirámides y monumentales conjuntos en piedra, gracias al faraón Dyeser, pero fue durante la Dinastía IV, con Seneferu, Keops y Kefrén, cuando se construyeron las mayores pirámides. Sin embargo, el esfuerzo y recursos invertidos en ellas determinó que el poder absoluto y prestigio del faraón se resintiera.
La dinastía V marca el ascenso del alto clero y los influyentes gobernadores locales, y durante el largo reinando de Pepy II se acentuará una época de fuerte descentralización, denominada Primer periodo intermedio de Egipto (Dinastías III a VI).
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5/8/19

Cultura Nagada (II)


Nagada II, fue la cultura del periodo predinástico egipcio, conocida también como Gerzense, nombre proveniente de la localidad de Gerza, o Al-Gerzeh, en la región de El Fayum.
Siguiendo a Werner Kaiser, se divide en los estadios Naqada IIa, Naqada IIb, Naqada IIc y Naqada IId. Deriva del Naqada I o Amratiense y se encuentran en la misma área, principalmente en el Alto Egipto.

En los estadios IIa y IIb se incrementa la población, aparecen nuevas técnicas, surge la especialización y se mejora la estructura social y la calidad de los elementos, sean de piedra, marfil o cerámica. El entierro todavía es parecido a los de Naqada I.
En los estadios IIc y IId la cultura se expande, sobre todo hacia el Bajo Egipto, donde provoca la desaparición de la cultura Maadi. Los asentamientos de Buto, Sedment, Harageh, Abusir el Maleq y Minshat Abu Omar dejan de tener elementos de esta cultura y, o bien desaparecen o son sustituidos por elementos de Naqada II.
Las teorías modernas sugieren que la cultura Maadi, dentro de su propia evolución, podría haber llegado a un grado similar a la de Naqada, sin precisar una influencia directa, aunque los contactos están acreditados.
En este periodo se establecieron verdaderas ciudades Estado, si bien algunos lugares conservaron su independencia como entidades políticas menores. De las excavaciones, los expertos deducen que Nubt (Naqada) fue sobrepasada en poder por Hieracómpolis. El mito dinástico de la lucha entre los dioses Seth (que fue el dios de Naqada) y Horus (el dios de Hieracómpolis) podría indicar este hecho.
El proceso parece que fue general y las comunidades más ricas y poderosas se impusieron, por voluntad o por conquista, a las pequeñas. Las causas más probables, a veces una mezcla de éstas, podrían ser la actividad militar, las migraciones de población desde el desierto oriental, las nuevas rutas de intercambio comercial con Asia, el compartir recursos, los matrimonios entre familias dirigentes y otros. No se descarta que algunos estados menores de hecho continuaran existiendo pero dependientes de un estado mayor, y que fuesen el origen de los futuros nomos.

La sociedad se desarrolló con expresiones artísticas e ideas más complejas. Aparecen los signos precursores de los jeroglíficos. La tumba 100 en Hieracómpolis, de un jefe, muy rica en comparación con las anteriores, muestra la estratificación social. De este período es el primer templo, también en Hieracómpolis, que demuestra el establecimiento de ideas religiosas.

La expansión de Naqada II llegó también al Sinaí y al sur de Palestina (Ain Besor, Tell Erani, Azor). Las influencias externas vienen de Uruk, Jamdat Nasr, Tell Judeidayh, Biblos y Megiddo. El lapislázuli, procedente de Mesopotamia, aparece muy a menudo en Naqada II. Es en este periodo cuando se establecen las primeras relaciones comerciales con los pueblos de Nubia.
La cerámica cambia de estilo con nuevas decoraciones figurativas y esquemáticas, definitorias de esta época, ornamento que no volverá a practicarse a lo largo de toda la historia del Antiguo Egipto.
El trabajo en piedra se mejora; surgen joyas de oro y plata; figuras femeninas, amuletos, más productos de importación (Canaán, Mesopotamia) y desaparecen los rasgos similares a la cultura de Maadi (en el estadio Iic).

En el Bajo Egipto la principal excavación es Algara, en la región al este de El-Fayum, que corresponde al Naqada IIc y IId y que dio el nombre inicial a Naqada II en las exploraciones. También es importante Tell el Farain (Buto), que conserva rasgos de su identidad anterior a Naqada II que persistirán hasta el Naqada III.

El lugar de Harageh al sudeste de El Lahun, fue excavado antes de la Primera guerra mundial y se encontraron bastantes tumbas del IIc y IId. En Tura, que fue un pequeño establecimiento en la orilla este del río, a 9 kms. al sur de El Cairo, también se encontró un cementerio con indicios de la cultura Naqada II pero la cerámica todavía es del tipo de Maadi. En el Delta, en el lugar de Kafr Hassan Dawood, recientemente excavado, se han encontrado tumbas del IIc y IId, cuarenta de ellas de personajes posiblemente importantes.
En todo el Bajo Egipto se percibe, más o menos claramente, la transformación de la cultura de Maadi por la cultura Nagadiana. Principales lugares de la cultura Naqada II en el Alto Egipto son: Mahansa, Nubt (Naqada), Nejen (Hieracómpolis), Abedyu (Abidos), Abu (Elefantina), Merimde, El Omari, Maadi Per Uadyet (Buto), Tell el-Farain, Sau (Sais), Minshat Abu Omar, Kafr Hassan Dawood, Tell el-Farkha, Gerzeh, Abusir el-Maleq, Harageh, Tura.
Horus, el dios con cabeza de halcón, adorado en diversos lugares que se asimila al Sol a partir de Nagada II, es representado por el faraón, de tal modo que el nombre más antiguo del rey sea precisamente el nombre de Horus, documentado desde el rey Horus Escorpión hasta la conquista romana.
La Tumba 100 de Hieracómpolis perteneció a uno de los primeros reyes del periodo guerzeense o Nagada II (3.500-3.200 a.C.), en 1.898 fue descubierta por F. W. Green y J. E. Quibell.
Fue saqueada por lo que los ajuares funerarios habían desaparecido y solo quedaban trozos de huesos pulverizados, algunos vasos de cerámica y diversos objeto de sílex.

Conocida como la "tumba pintada", el estilo pictórico resulta un tanto extraño en comparación con el arte formalizado del periodo dinástico, pero se pueden reconocer algunos de los motivos que perdurarían en épocas posteriores, como el del vencedor que golpea con la maza a los prisioneros, el del rey como dominador del caos y el desorden, y el del gobernante situado bajo un dosel, es un precedente de las imágenes más tardías del rey durante el jubileo real o fiesta Sed (Heb Sed, Fiesta Sed o Fiesta de renovación real), posiblemente la más importante celebración de los soberanos del antiguo Egipto.
El propósito de esta festividad parece haber sido la renovación de la fuerza física y la energía sobrenatural del faraón. Toda la escena (de 3x6 m.) es una clara alegoría de la contención del desorden y del conflicto por medio de la autoridad del gobernante, un tema clave en la cultura del Antiguo Egipto, y mucho más importante en el Predinástico, con una sociedad recientemente sedentarizada y rodeada por un mundo exterior hostil y turbulento.

En esos momentos, en el curso superior del valle del Nilo se cree que existían al menos cuatro "protorreinos" nacidos a finales de Nagada II. Estos eran, enumerándolos de sur a norte: Qustul (en Nubia), Hieracómpolis, Nagada y Abidos (con capital en Tinis). De la interacción entre los tres últimos nació el protorreino del Sur, que acabaría por controlar todo el territorio del Nilo de forma unificada.

Como siempre, en este Egipto prehistórico son los cementerios los que suministran la mayor parte de la información acerca de lo que sucede. En estas poblaciones, los lugares de enterramiento han proporcionado algunas tumbas que, por sus dimensiones y su contenido, se alejan tanto de las del resto de la población que solamente pueden ser calificadas de principescas. Se trata de los mausoleos de personas alejadas de la sociedad común de estos primeros protorreinos. Son enterramientos como la Tumba 100 de Hieracómpolis, en la cual destaca su decoración pintada con elementos que luego aparecerán en la ideología faraónica; o la tumba T23 de ese mismo cementerio, con sus formas que anuncian ya las del complejo funerario de Dyoser, rey de la dinastía III.
En Nagada destacan las grandes tumbas del cementerio T, con un tamaño de hasta 5x2,5 m. y en especial de la T5.

En Abidos hay que mencionar los enterramientos del cementerio U, con tumbas de hasta 5x2,5 m. de lado y 2 m. de profundidad; mención especial merece la ultima tumba excavada alli, la U-j, y su rico ajuar. Tumba de un monarca predinástico (Escorpión I).
Continuará...


30/7/19

Cultura Nagada (I)


Nagada o Naqada, es el nombre que recibe una cultura de la época predinástica del Antiguo Egipto, que data del 4.000 al 3.000 a.C. El nombre fue dado por Werner Kaiser y proviene de Nagada, una población que se llamaba en egipcio antiguo Nubt (Dorada) situada en la ribera del Nilo, a 25 km. al norte de Tebas.
Las primeras excavaciones encontraron evidencias de una cultura que eclosionó hacia el 3.800 a.C. y que tuvo una continuidad cultural durante prácticamente un milenio, llegando hasta Nubia (Hemamein).
Se divide en tres fases:
    Naqada I (Amratiense), 4.000 – 3.500 a.C.
    Naqada II (Gerzeense), 3.500 – 3.200 a.C.
    Naqada III (Semaniense), 3.200 – 3.000 a.C.
Nagada I, fue la cultura del periodo predinástico de Egipto, que se extendió de Matmar en el norte, hasta Uadi Kubbaniya al sur, teniendo su núcleo en el meandro de Qena.

Hacia el 4.000 a.C. la cultura Badariense, se desarrolló por un tiempo en paralelo dando paso a la cultura Amratiense, después llamada Nagada I. El cambio se caracteriza por la estratificación social, artesanía mejorada y nuevas formas artísticas, y su expansión más al sur. Las tumbas se hicieron más grandes junto con otras pequeñas y sencillas; los asentamientos se hicieron permanentes.
Por sus características se divide en los estadios de Naqada Ia, Naqada Ib, Naqada Ic, y hasta Naqada Id, que algunos sitúan en realidad dentro del período Naqada IIa. Durante los periodos Ia, Ib, y Ic se incrementa progresivamente la estratificación social, pero desde Ic se detiene.

La formación de entidades políticas comenzó en Nagada I. Nagada y otras ciudades evolucionaron hacia poderes locales que fueron los primeros organizados de Egipto. Quizás la necesidad de colaboración en la explotación agrícola y la importación de materiales, hizo necesaria la aparición de líderes. Se estima que acaeció una evolución similar, por la misma época, en la cultura Maadi-Buto, en la zona del delta del Nilo.
Se han detectado importaciones de Siria, Canaán, Nubia y Mesopotamia; aparece incluso lapislázuli de Afganistán.

Las tumbas se conformaron como agujeros ovalados, con el difunto enterrado en posición contraída, la cabeza orientada al oeste (tal vez ya se creyese que donde el sol se ponía, se encontraba el reino de los muertos), y el cuerpo apoyado sobre su costado izquierdo. Bajo el cuerpo, a menudo, se extendía una estera, y bajo la cabeza un fragmento de tela o piel. Este tipo de prácticas funerarias, constatadas en otras necrópolis amratienses, nos indican una posible creencia en la resurrección asociada con el culto solar. Personas y animales aparecen enterrados juntos en Mahasna, Abadiya, Al-Amra, Gebelein e Hieracómpolis; en Al-Amra, algunas tumbas están acompañadas de cornamentas. En las necrópolis se aprecia una diferencia social en los enterramientos. Se han encontrado muchos tipos de cementerios

Entre las aldeas excavadas está la de Hemmamiya, que es típica, con nueve estructuras circulares hundidas parcialmente bajo tierra, con restos de haber sido un hogar y otras zonas de almacén.
Hieracómpolis (Nejen) aparece también en el periodo de Naqada I, pero fue más importante en los periodos siguientes, y se estima que estaba bien situada para el comercio con Nubia y próxima al desierto oriental.
Abidos, que será importante en el período Naqada III y posteriormente por el culto al dios Osiris, conserva un cementerio del periodo Naqada I con signos de estratificación social. La tumba U-502, del final del período, es de un niño prematuro, con mucha cerámica, ocho figuras femeninas y tres masculinas, que se atribuyen al establecimiento del sistema hereditario.
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24/7/19

Megalitos de Nabta Playa


Nabta Playa es una gran cuenca situada en el desierto de Nubia, unos 800 km. al sur de El Cairo, y unos 100 km. al oeste de Abu Simbel, en el sur de Egipto, (coord. 22° 32' Norte, 30° 42' Este). La región se caracteriza por tener numerosos yacimientos arqueológicos.

Alrededor del X milenio a.C., esta región del desierto de Nubia poseía gran pluviosidad, generándose un lago. Los primeros grupos de personas debieron ser atraídos a la región por sus fuentes de agua y pasto para el ganado vacuno.
Los hallazgos arqueológicos indican la existencia de asentamientos en fechas comprendidas entre el X y el VIII milenio a.C. Estas personas tuvieron una cultura de domesticación de ganado vacuno (tal vez fueron los primeros de toda África en practicar el pastoreo de ganado bovino), y usaban utensilios cerámicos, adornados de complejas inscripciones, grabadas quizá usando peines.

Sobre el VII milenio a.C., debió existir un asentamiento muy grande y organizado en la región, contando con un profundo pozo de agua como fuente de recursos. Se han encontrado cabañas construidas con postes. Su alimentación incluía frutas, legumbres, mijo, sorgo y tubérculos. También, en el VII milenio, pero algo más tarde, se trajeron cabras y ovejas, aparentemente del noroeste.
Los descubrimientos arqueológicos revelan que estas personas prehistóricas organizaban su supervivencia, aparentemente, con un mayor nivel de organización que sus contemporáneos del Valle del Nilo: estructuras de piedras hechas sobre y bajo tierra, pueblos diseñados con esquemas preparativos, y profundos pozos que mantenían agua todo el año. También se han encontrado otros complejos subterráneos en Nabta Playa, uno de los cuales incluye los posibles restos de un temprano intento de escultura egipcia.
Se encontraron pruebas de que la región solo era ocupada según la estación, probablemente en verano, cuando el lago se llenaba de agua y había pasto para el ganado vacuno. Los análisis de los restos humanos sugieren migraciones desde África subsahariana del tipo humano que actualmente aún permanece en el África oriental (Eritrea, Somalia) anterior a la expansión bantú y más cercano a los pastores blemios, masais y oromo.

Sobre el VI milenio a.C., aparecen evidencias de una religión o culto prehistórico, con varios sacrificios de piezas de ganado vacuno enterradas en cámaras de piedra con techos de arcilla.
Se ha sugerido que el culto asociado al ganado vacuno mostrado en Nabta Playa marca una temprana evolución del culto a Hator del Antiguo Egipto. Hator fue adorada como protectora en las regiones desérticas en Serabit el-Jadim “la montaña del sirviente”, es una localidad egipcia situada en el sudoeste de la Península de Sinaí, en una zona minera donde se extrajeron turquesas desde la antigüedad, principalmente por los habitantes del Antiguo Egipto.

Las excavaciones arqueológicas mostraron un campamento minero y un templo de Hathor, la diosa local “Dama de la turquesa”, la protectora de las regiones del desierto. Se encontró una esfinge de piedra, con una doble inscripción, en jeroglíficos y signos proto-sinaíticos. Su traducción ha mostrado que se tataba de una dedicatoria a Baalat, la diosa de la turquesa. Baalat es el femenino de Baal, una palabra muy utilizada en la Biblia para referirse a los ídolos y los dioses paganos. La inscripción de la estatua es la única que se ha descifrado.
Se constata una frecuente asistencia al lugar, por la gran cantidad de altares dedicados a Hathor repartidos por todo el templo. A pocos kilómetros de Sarabit al-Jadim, en el Uadi el-Mukattab, se pueden ver gran cantidad de signos grabados en las paredes rocosas.
En Sarabit el-Jadim hay un templo doble dedicado a Hathor y Sopedu, siendo el santuario minero más grande del Antiguo Egipto. Aunque el templo está dedicado conjuntamente a dos deidades, Hathor sigue siendo la maestra indiscutible. Sopedu desempeña un papel secundario, pero no insignificante; dios guerrero asociado al Este y al desierto, guarda la frontera oriental de Egipto y protege a los hombres de los peligros inherentes a zonas inhóspitas. Además de estas dos deidades principales, se constata la presencia de un dios carnero originario del delta del Nilo y del dios Ptah de Menfis.

Entre 6.100 y 5.800 a.C. esta cultura creó una de las más antiguas construcciones líticas conocidas, el pequeño Cromlech de Nabta Playa, unos 1.000 años anterior al de Stonehenge. Consta de treinta piedras dispuestas en círculo, en cuyo interior hay otras seis piedras.

El yacimiento cuenta también con cinco alineamientos líticos que se extienden a partir de un conjunto de piedras centrales.
El astrofísico Thoms G. Brophy sugirió que los megalitos de Nabta Playa podían haber constituido un observatorio astronómico. El círculo de piedras sería un calendario con cuatro pares de piedras a modo de puertas, enfrentadas dos a dos: una pareja orientada en dirección norte-sur y la segunda en dirección nordeste-suroeste, señalando el Solsticio. Además las seis piedras centrales y sus diferentes inclinaciones también formarían parte del observatorio. Se propuso que tres de esas piedras están relacionadas con el cinturón de Orión y las otras tres con el hombro y la estrella principal de Orión, con mayor inclinación que las tres piedras anteriores. Su ciclo se repite aproximadamente cada 25.000 años, siguiendo la precesión de los equinoccios. El último mínimo del cinturón de Orión ocurrió entre el 6.400 y el 4.900 a.C., según dataciones de radio-carbono de los restos de hogueras hechas en el círculo.

Respecto a los cinco alineamientos radiales, la interpretación de Brophy sugirió que las líneas trazadas desde estas piedras a la piedra radial se asociaba a los lugares celestes donde se encuentran varias estrellas representadas por las piedras centrales en el "círculo-calendario" en el momento del orto helíaco del equinoccio vernal. Imaginó que las diversas distancias representaban el brillo de las estrellas, y dedujo que los constructores asociaban la distancia de la Tierra a las estrellas con una escala de un metro = 0,799 años luz, dentro del margen de error para distancias astronómicas calculadas hoy.
Continuará...


22/7/19

Culturas Ancestrales (África)


Hace unos doce mil años, las temperaturas eran menos elevadas que en la actualidad y las lluvias solían ser más abundantes, el Sahara era una gran sabana habitada por grupos de cazadores-recolectores.
Estos grupos humanos seguían a los grandes rebaños de herbívoros en sus desplazamientos, y algunos se establecían de forma estacional en zonas concretas del desierto, son las llamadas "playas", puntos donde las lluvias creaban lagos de vida efímera durante algunos meses. Pero el comienzo de un periodo de altas temperaturas y escasas precipitaciones hizo desaparecer su modo de vida. La sabana dio paso a un desierto donde las playas se secaron sin remedio, y así fue como las gentes que habían aprendido a vivir en la zona del Sahara fueron desplazándose hacia la principal fuente de agua de la región: el Nilo.

En el 6.300 a.C. las primeras culturas neolíticas en el valle del Nilo aparecieron en el norte del país, en lo que se conoce como el Bajo Egipto. Se trata de tres yacimientos neolíticos alejados entre si, pero con algunos rasgos en común, ocupación estacional de zonas de habitación y cultivo del trigo y la cebada, que ayudaba a completar los recursos provenientes de la ganadería, de carácter trashumante, y de la explotación del hábitat fluvial.

El primer gran yacimiento se encuentra en la región oeste del Delta, en Merimda (Beni-Salama); el segundo en El Fayum, y el tercero se sitúa a medio camino entre los dos primeros, en El Omari. Un rasgo característico de estas culturas neolíticas septentrionales es la escasa atención que prestaban a sus muertos y a las tumbas; en Merimda son enterrados con una orientación preferente, característica que no se puede percibir en El Omari, mientras que en El Fayum ni siquiera se han hallado tumbas. En la mayoría de los casos, el ajuar funerario no existe, si bien en El Omari se han dado casos de enterramientos en los que junto al difunto han aparecido algunos objetos de cerámica, pero poco más.

Al tiempo que se desarrollan las últimas etapas de la cultura de El Omari (4.600-4.400 a.C.), en la zona media de Egipto aparece una cultura de rasgos particulares llamada Badariense. Se trata de varios yacimientos distribuidos a lo largo de 30 km. de la orilla oriental del Nilo. Se asemejan a los de las culturas del norte, en que sus poblados se ocupaban solo durante épocas concretas del año, pero se diferencian por completo de ellos por sus cementerios.
Los muertos recibían una gran atención, se enterraban en fosas ovaladas excavadas en el suelo y eran colocados siempre de costado, con la cabeza mirando hacia el sur y la cara orientada al oeste, envueltos en una piel o una estera; a su alrededor se distribuía un amplio ajuar funerario, cuya riqueza variaba dependiendo de las tumbas, que dan la impresión de presentar alguna distribución por zonas. Esto significa que se trataba de una sociedad donde parecía existir cierta estratificación social.

Mientras la cultura Badariense se desarrollaba en la zona media del país (con influencia de la dispersa cultura tasiense del desierto), el norte acogía ya una cultura más o menos uniforme, cuyos principales yacimientos son Buto (en el Delta) y Maadi (en El Cairo actual). Se mantiene la particularidad septentrional de enterrar a sus muertos con poco ajuar, pero destacan los contactos de Maadi con la zona de Siria-Palestina.

Al mismo tiempo que se desarrollaba la cultura de Maadi en el Bajo Egipto, alrededor del 4.000 a.C. apareció en el sur del país (Alto Egipto) una cultura meridional conocida como Nagada I (amraciense).
Los restos cerámicos de las culturas de Nagada I y II, en el alto Egipto, han constituido desde su hallazgo en los distintos yacimientos una fuente de información valiosísima para los arqueólogos. Su decoración, que representa escenas de la vida cotidiana de los habitantes del valle del Nilo hace más de cinco milenios, proporciona una imagen plena de significado de unas sociedades ya totalmente sedentarizadas, dedicadas a la agricultura y la ganadería, y a la explotación de los recursos fluviales y ribereños.
La imagen abajo de cerámica de la cultura amraciense, presenta una embarcación de notable envergadura con mástil y velas, y una tripulación de remeros bien organizada, realizando ordenadamente las tareas de navegación; una imagen que sin duda alude a una sociedad perfectamente estratificada, con una estructura compleja y sistemas de liderazgo bien asentados, la base de los protorreinos que precedieron al periodo dinástico de Egipto.

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16/7/19

Antiguas Tribus de Etiopía


                            Mujer de la tribu Mursi

El valle del río Omo ubicado a 800 kms. de la capital Addis Abeba, sigue siendo uno de los rincones del mundo más misteriosos. Las tribus locales que viven en aislamiento, hablan sus propios idiomas y tienen costumbres y creencias únicas.
En 1.980 la región fue incluida en la lista del patrimonio mundial de la Unesco. Se descubrieron numerosos restos prehistóricos, sobre todo del Homo Gracilis, que tiene una gran importancia para los estudios de la evolución humana.
Personas de la tribu Hamer durante la ceremonia de saltos sobre toros. 
Gente Hamer

En 1.914, Ras Tafari, regente de Etiopía, proporcionó al viajero Charles Rey un documento que enumera la línea de soberanos de Etiopía. Esta extensa y continua línea de Reyes y Reinas aún no ha contado las historias del pasado de los Reinos, una tarea desafiante para los etíopes para revelar la grandeza de Etiopía, también conocida como Abisinia.

TRIBU DE ORI o ARAM: (años antes de Cristo).
1.Ori o Aram 4.470. 2.Gariak I 4.404. 3.Gannkam 4.321. 4.Queen Borsa 4.254. 5.Gariak II 4.194. 6.Djan I 4.114. 7.Djan II 4.054. 8.Senefrou 4.034. 9.Zeenabzamin 3.976. 10.Sahlan 3.916. 11.Elaryan 3.836. 12.Nimroud 3.776. 13.Reina Eylouka 3.731. 14.Saloug 3.701. 15.Kharid 3.629. 16.Hogeb 3.529. 17.Makaws 3.459. 18.Assa 3.429. 19.Affar 3.379. 20.Milanos 3.317. 21.Soliman Tehagui 3.244. La línea continúa con Kam.

TRIBU DE KAM:
1.Kam 2.635. 2.Kout (hijo de Kam) 2.585. 3.Habassi 2.545. 4.Sebtah 2.515. 5.Elektron 2.485. 6.Neber 2.455. 7.Amén 2.434. 8.Reina Nehasset Nais 2.404. 9.Horkam 2.375. 10.Saba II 2.345. 11.Sofard 2.315. 12.Askndou 2.290. 13.Hohey 2.255. 14.Adglag 2.235. 15.Adgala 2.205. 16.Lakniduga 2.180. 17.Manturay 2.145. 18.Rakhu 2.115. 19.Sabe I 2.085. 20.Azagan 2.055. 21.Sousel Atozanis 2.035. 22.Amén II 2.020. 23.Ramenpahte 2.000 24.Wanuna 3 días. 25.Piori I 1.985. La línea continúa con la dinastía agdaziana.

DINASTÍA AGDAZIANA del reino de JOCTAN:
1.Akbunas Saba II 1.930. 2.Nakehte Kalnis 1.871. 3.Reina Kasiyope 1.890. 4.Sabe II 1.856. 5.Etiyopus I 1.800. 6.Lakndun Nowarari 1.770. 7.Tutimheb 1.750. 8.Herhator I 1.730. 9.Etiyopus II 1.700. 10.Senuka I 1.683. 11.Bonu I 1.675. 12.Reina Mumazes 1.671. 13.Aruas (hija de Mumazes) 7 meses. 14.Amén Asro I 1.641. 15.Ori (o Aram) II 1.611. 16.Piori II 1.596. 17.Amén Emhat I 1.556. 18.Tsawi 1.541. 19.Aktissanis 1.531. 20.Mandes 1.514. 21.Protawos 1.481. 22.Amoy 1.460. 23.Konsi Hendawi 1.455. 24.Bonu II 1.453. 25.Sebi III (Kefe) 1.438. 26.Djagons 1.418. 27.Senuka II 1.408. 28.Angabo I (Zaka Laarwe) 1.358. 29.Miamur 2 días. 30.Reina Helena 1.347. 31.Zagdur I 1.307. 32.Su Hator II 1.277. 33.Su Hator (Za Sagado) III 1.276. 34.Akate (Za Sagado) IV 1.256. 35.Titon Satiyo 1.246. 36.Hermantu I 5 meses. 37.Amen Emhat II 1.241. 38.Konsab I 1.236. 39.Sannib II 1.231. 40.Sanuka III 1.226. 41.Angabo II 1.186. 42.Amen Astate 1.156. 43.Herhor 1.140. 44.Wiyankihi 1.131. 45.Pinotsem I 1.114. 46.Pinotsem II 1.073. 47.Massaherta 1.057. 48.Ramenkoperm 1.043. 49.Pinotsem III 1.036. 50.Sabi IV 1.026. 51.Tawasaya Dews 1.013. 52. Reina Makeda (reina de Saba) 982. Con Menelik (hijo de Makeda) comienza la línea salomónica.

MENELIK I (Dinastía Salomónica):
1.Menelik I 957. 2.Hanyon 956. 3.Sera I (Tomai) 930. 4.Amén Hotep Zagdur 899. 5.Aksumay Ramissu 879. 6.Awseyo Sera II 841. 7.Tawasya II 820. 8.Abralyus Wiyankihi II 788. 9.Aksumay Warada Tsahay 765. 10.Kashta Hanyon 752. 11.Sabaka II 740. 12.Reina Nicauta Kandake 13.Tsawi Terhak Warada Nagash 681. 14.Erda Amen Awseya 675. 15. ¿Gasiyo Eskikatir? 16.Nuatmeawn 671. 17.Tomadyon Piyankihi III 659. 18.Amén Asero 643. 19.Piyankihi IV (Awtet) 609. 20.Zaware Nebret Aspurta 568. 21.Saifay Harsiataw II 556. 22.Ramhay Nastossanan 542. 23.Handu Wuha Abra 531. 24.Safelya Sabakon 500. 25.Agalbus Sepekos 478. 26.Psmenit Waradanegash 457. 27.Awseya Tarakos 445. 28.Kanaz Psmis (hijo del anterior) 432. 29.Apras 422. 30.Kashta Walda Ahuhu 402. 31.Elalion Taake 392. 32.Amistad de Atserk III 382. 33.Amén de Atserk IV 372. 34.Reina Hadina 362. 35.Atserk Amen V 352. 36.Atserk Amen VI 342. 37.Reina Nikawla Kandat 332. 38.Bassyo 325. 39. Reina Akawsis Kandake III 315. 40.Arkamen II 305. 41.Awtet Arawura 295. 42.Kolas II (Kaletro) 285. 43.Zawre Nebrat 269. 44.Stiyo 255. 45.Safay 242. 46.Reina Nikosis Kandake IV 232. 47.Ramhay Arkamen IV 222. 48.Feliya Hernekhit 207. 49.Hende Awkerara 187. 50.Agabu Baseheran 177. 51.Sulay Kawawmenun 157. 52.Messelme Kerarmer 149. 53.Nagey Bsente 139. 54.Etbenukawer 129. 55.Safeliya Abramen 109. 56.Sanay 99. 57.Reina Awsena 88. 58.Dawit II 78. 59.Aglbul 70. 60.Bawawl 60. 61.Barawa 50. 62.Dinedad 40. 63.Amoy Mahasse 35. 64.Nicotnis Kandake V 25. 65.Nalke 20. 66.Luzay 8. 67.Bazen 8 a.C-9 d.C

Fuentes: Etiopedia aquí