22/7/18

La Vara de Esculapio

En la Biblia Septuaginta, la versión griega temprana del Antiguo Testamento, la serpiente se llamaba "drakon". En la antigua Grecia, la palabra drakon se usaba para todas las temibles criaturas tales como serpientes, reptiles grandes y otros animales terroríficos.
Así, el término "drakon" se trasladó a través de canales semánticos a la asociación de la serpiente de alas grandes y patas como un dragón en la literatura y la cultura occidental. 

Del culto a la serpiente surgieron dos símbolos: el Caduceo y la Vara de Esculapio; los dos incluyen una vara con una serpiente enroscada, que según diversas opiniones representa una varita mágica, un báculo, un cayado de pastor o un símbolo fálico. Generalmente se considera que significa el árbol de la vida, pero todo eso pertenece a la mitología.

La palabra caduceo deriva del griego “kadux” que significa heraldo o embajador, conocido también como Caduceo de Mercurio (Apolo). Semejante al caduceo es la vara de Esculapio con una serpiente enroscada. Este emblema apareció unos 800 años a.C. en tiempos de Homero.

Según la mitología, Esculapio era hijo de Apolo y de Coronis; ésta era hija de Flegias, rey de Tesalia. Encolerizado Apolo porque Coronis estaba enamorada del hijo de Eratos, cuando nació su hijo lo dejó abandonado en el Monte Titón, donde fue amamantado por una cabra. Un pastor encontró al niño y lo entregó al cuidado del centauro Girón, quien le enseñó la medicina. 
A este dios de la Medicina, los griegos le llamaban Asklepios, y los romanos Aesculapius. Esculapio acompañó al héroe Jason jefe de la expedición de los argonautas que iban en busca del vellocino de oro.

Según otra leyenda, Esculapio estaba asistiendo a Glauco, cuando bruscamente cayó éste mortalmente herido por un rayo. Apareció en la habitación una serpiente y Esculapio la mató con su bastón; otra serpiente entró y revivió a la primera, metiéndole unas hierbas en la boca. Con estas mismas hierbas, se dice que Esculapio logró resucitar a Glauco.
A ruegos de Plutón, dios de los infiernos, Júpiter mató con el rayo a Esculapio porque curaba a los enfermos y resucitaba a los muertos, y el inframundo se quedaba desierto.
Por solicitud de Apolo, Esculapio quedó inmortalizado, permaneciendo entre las estrellas del cielo, ascendió a los cielos y se convirtió en la Constelación del Serpentario u Ofiuco (Ophicus serpens), que significa el portador de la serpiente o el cazador de serpientes. La constelación está representada por el propio Esculapio sujetando con las manos a una serpiente.
En la actualidad el propio símbolo de la Organización Mundial de la Salud posee la Vara de Esculapio, asociada a este dios en su referencia romana.

Entre los resucitados por Esculapio se encontraba el famoso cazador Orión, de ahí que se diga que Ofiuco es la continuación de la leyenda de Orión y el Escorpión. En la mitología, cuando el escorpión picó a Orión causándole la muerte, este último fue trasladado al cielo por los dioses, junto con el escorpión, pero separados para que no se volvieran a encontrar, por eso en el firmamento, cuando la Constelación de Orión resurge por el este, la de Escorpión desaparece por el oeste. Esculapio con sus poderes resucitó al cazador, y este logró vengarse del escorpión que le había causado muerte en primer lugar.

Continuará...

15/7/18

Constelación Serpens (II)

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Se ha encontrado que varias estrellas en Serpens tienen planetas.
La más brillante, Omega Serpentis, ubicada entre Epsilon y Mu, es una gigante naranja con un planeta de al menos 1.7 masas de Júpiter.
NN Serpentis, un sistema binario eclipsante envolvente posterior que consiste en una enana blanca y una enana roja, es muy probable que tenga dos planetas causando variaciones en el período de los eclipses. Se ha encontrado que el análogo solar HD 137510 tiene una enana marrón, aunque no tiene un planeta.
PSR B1534+11 es un sistema que consiste en dos estrellas de neutrones que orbitan entre sí, una de las cuales es un púlsar con un período de 37,9 milisegundos. Situado a aproximadamente 1.000 parsecs de distancia, el sistema se usó para probar la Teoría de la Relatividad general de Albert Einstein, validando los parámetros relativistas del sistema dentro del 0.2% de los valores predichos por la teoría. Se ha encontrado que la emisión de rayos X del sistema está presente cuando la estrella no pulsar se cruza con el viento pulsar ecuatorial del pulsar, y la órbita del sistema varía levemente.

La estrella más brillante en la cola, Eta Serpentis, es similar a la primaria de Alpha Serpentis, que es gigante roja de clase espectral K. Sin embargo, se sabe que esta estrella exhibe oscilaciones similares a la Solar durante un período de aproximadamente 2,16 horas.
Las otras dos estrellas en Serpens Cauda que forman su asterismo son Theta y Xi Serpentis. Xi, donde el asterismo se cruza con Mu Serpentis en la cabeza, es un sistema estelar triple ubicado aproximadamente a 105 parsecs de distancia.
Dos de las estrellas, con una magnitud aparente combinada de alrededor de 3.5, forman un binario espectroscópico con una separación angular de sólo 2.2 milisegundos de arco. El primario es un gigante blanco con un exceso de estroncio. Theta, que forma la punta de la cola, también es un sistema múltiple, que consta de dos estrellas de secuencia principal de tipo A con una magnitud aparente combinada de alrededor de 4,1 separadas por casi medio minuto de arco.

Cerca del límite con Ophiuchus están Zeta, Nu y Omicron Serpentis. Las tres son estrellas de secuencia principal de cuarta magnitud, siendo Nu y Omicron del tipo espectral A y Zeta del tipo espectral F.
Nu es una estrella única con una novena magnitud visual, mientras que Omicron es una variable Delta Scuti con variaciones de amplitud de 0,01 magnitudes.
En 1.909 la nova simbiótica RT Serpentis apareció cerca de Omicron, aunque solo alcanzó 10 de magnitud máxima.

El sistema estelar 59 Serpentis es triple, consiste en un binario espectroscópico que contiene una estrella tipo A y una naranja gigante y una naranja gigante secundaria. El sistema muestra variaciones irregulares en el brillo entre las magnitudes 5.17 y 5.2.
En 1.970, la nova FH Serpentis apareció ligeramente al norte de 59 Serpentis, alcanzando un brillo máximo de 4.5. También cerca de 59 Serpentis en la nube de Serpens hay varias variables de Orión. MWC 297 es una estrella de Herbig Be que en 1.994 exhibió un gran destello de rayos y aumentó en luminosidad de rayos X cinco veces antes de regresar al estado de reposo. La estrella también parece poseer un disco circunestelar. Otra variable de Orión en la región es VV Serpentis, una estrella Herbig Ae que se ha encontrado que exhibe pulsaciones de Delta Scuti. VV Serpentis también tiene, como el MWC 297, un disco polvoriento que lo rodea, y también es una estrella de UX Orionis, lo que significa que muestra variaciones irregulares en su brillo.

La estrella HR 6958, también conocida como MV Serpentis, es una variable Venaticorum Canum Alpha que es débilmente visible a simple vista. La abundancia de metal de la estrella es diez veces mayor que la del Sol para la mayoría de los metales en el pico de hierro y hasta 1.000 veces más para los elementos más pesados. También se ha encontrado que contiene exceso de silicio. Apenas visible a simple vista es HD 172365 un posible rezagado posterior al azul en el cúmulo abierto IC 4756 que contiene un gran exceso de litio. HD 172189, también ubicado en IC 4756, es una variable de Algol eclipsando binario con un período de 5.70 días. La estrella principal en el sistema también es una variable Delta Scuti, sometida a múltiples frecuencias de pulsación, que combinadas con los eclipses, hacen que el sistema varíe alrededor de una décima de magnitud.

Serpens Cauda contiene muchas estrellas OB masivas. Varias son visibles a simple vista, como NW Serpentis, una temprana estrella de Be que es algo variable. La variabilidad es interesante; según un estudio, podría ser uno de los primeros híbridos descubiertos entre las variables Beta Cephei y las estrellas B de pulsación lenta.
Aunque no es visible a simple vista, HD 167971 (MY Serpentis) es un sistema triple variable Beta Lyrae que consta de tres estrellas tipo O muy calientes.
Un miembro del grupo NGC 6604, las dos estrellas eclipsantes son ambas gigantes azules, siendo una de las primeras del tipo espectral O7.5III. La estrella restante es una gigante azul o supergigante de un tipo espectral O tardío o temprano B.
También un sistema binario eclipsante, el sistema HD 166734 consiste en dos supergigantes azules de tipo O en órbita alrededor de la otra. Menos extremo en términos de masa y temperatura es HD 161701, un binario espectroscópico que consta de un primario de tipo B y un Ap secundario, aunque es el único binario espectroscópico conocido que consiste en una estrella con exceso de mercurio y manganeso y una estrella Ap.

Al sur de la Nebulosa del Aguila en la frontera con Sagitario está el ecléctico binario W Serpentis, cuya principal es una gigante blanca que está interactuando con el secundario. Se ha encontrado que el sistema contiene un disco de acreción (accretion), y fue uno de los primeros Serpentis descubiertos, que son binarios eclipsantes que contienen líneas espectrales extremadamente lejanas ultravioletas. Se sospecha que tales Serpentis se encuentran en una fase evolutiva anterior, y evolucionarán primero en variables periódicas dobles y luego en variables de Algol clásicas.
También cerca de la Nebulosa del Águila está el eclipsante binario Wolf-Rayet CV Serpentis, que consiste en una estrella Wolf-Rayet y una subgigante de tipo O caliente. El sistema está rodeado por una nebulosa en forma de anillo, probablemente formada durante la fase primaria Wolf-Rayet. Los eclipses del sistema varían de forma errática, y hay dos teorías sobre por que ninguno de ellos es completamente consistente, con la comprensión actual de las estrellas.

Serpens Cauda contiene binarias de rayos-X. Uno de estos, GX 17 + 2, es un sistema binario de rayos X de baja masa que consiste en una estrella de neutrones y, como en todos los binarios de rayos X de baja masa, una estrella de baja masa. El sistema ha sido clasificado como una fuente Z tipo Sco, lo que significa que su acrecentamiento está cerca del límite de Eddington. También se ha encontrado que el sistema aumenta aproximadamente cada 3 días en alrededor de 3.5 magnitudes de banda K, posiblemente debido a la presencia de un chorro de sincrotrón (radiación). Otro binario de rayos X de baja masa, Serpens X-1, sufre explosiones ocasionales de rayos X. Uno en particular duró casi cuatro horas, posiblemente explicado por la quema de carbono en "un océano de elementos pesados".


10/7/18

Constelación Serpens (I)


La Serpiente es una Constelación del hemisferio norte. Es una de las 48 constelaciones enumeradas por el astrónomo Ptolomeo del siglo II, y una de las 88 constelaciones modernas definidas por la Unión Astronómica Internacional (IAU) que en 1.922 adoptó la abreviatura "Ser" para esta constelación.

Es única entre las constelaciones modernas al estar dividida en dos partes no contiguas, Serpens Caput (Serpent Head) “la cabeza” al oeste, y Serpens Cauda (Serpent Tail) “la cola” al este. Entre estas dos mitades se encuentra la constelación de Ofiuco, el "Serpent-Bearer".
En las representaciones figurativas, el cuerpo de la serpiente se representa como el que pasa detrás de Ofiuco entre Mu Serpentis en Serpens Caput y Nu Serpentis en Serpens Cauda.
La constelación es inusual ya que depende de otra constelación para el contexto; específicamente sostenida por el Portador de la Serpiente Ophiucus.

La estrella más brillante de Serpens es la gigante roja Alpha Serpentis, o Unukalhai, en Serpens Caput, con una magnitud aparente de 2.63, también se encuentra en Serpens Caput el cúmulo globular Messier 5 y las variables a simple vista R Serpentis y Tau Serpentis. Los objetos extragalácticos notables incluyen el sexteto de Seyfert, uno de los cúmulos de galaxias más densos conocidos; Arp 220, la galaxia infrarroja ultraluminosa prototípica y el objeto de Hoag, el más famoso de la rara clase de galaxias conocida como Anillo de Galaxias.

Parte del plano galáctico de la Vía Láctea pasa a través de Serpens Cauda, por lo tanto es rico en objetos galácticos de cielo profundo, como la Nebulosa del Aguila (IC 4703) y su cúmulo estelar asociado Messier 16. La nebulosa mide 70 años luz por 50 años luz y contiene los “Pilares de la Creación”, tres nubes de polvo que se hicieron famosas por la imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble.
Otros objetos llamativos incluyen la Nebulosa de la Plaza Roja, uno de los pocos objetos de la astronomía que tiene forma cuadrada; y Westerhout 40, una región de formación estelar cercana masiva que consiste en una nube molecular y una región H II.

Serpens Caput limita con Libra al sur, Virgo y Boötes al este, Corona Boreal al norte, y Ofiuco y Hércules al oeste; Serpens Cauda está bordeado por Sagitario al sur, Scutum y Aquila al este, y Ofiuco al norte y al oeste. Con un total de 636.9 cuadrados, ocupa el lugar 23 de las 88 constelaciones en tamaño. Aparece prominentemente en los cielos norte y sur durante el verano del hemisferio norte. Su principal asterismo consta de 11 estrellas, y 108 estrellas en total son más brillantes que la magnitud 6.5, el límite tradicional para la visibilidad a simple vista.

Los límites de Serpens Caput, establecidos por Eugène Delporte en 1.930, están definidos por un polígono de 15 lados, mientras que los de Serpens Cauda están definidos por un polígono de 25 lados.
En el sistema de coordenadas ecuatoriales, las coordenadas de ascensión derecha de las fronteras de Serpens Caput se encuentran entre 15h. 10.4m. y 16h. 22.5m., mientras que las coordenadas de declinación están entre 25.66° y -03.72°. Los límites de Serpens Cauda se encuentran entre ascensión recta de 17h. 16.9m. y 18h. 58.3m.; declinaciones de 06.42° y -16.14°.

En el corazón de la serpiente, la estrella más brillante de la constelación Alpha Serpentis, tradicionalmente llamada Unukalhai, es una gigante roja de tipo espectral K2III con una magnitud visual de 2.630 ± 0.009, lo que significa que se puede ver fácilmente a simple vista incluso en áreas con considerable contaminación lumínica. Cerca de Alpha se encuentran Lambda Serpentis, con una magnitud de 4.42 ± 0.05 estrella bastante similar a la del Sol situada a solo 12 parsecs de distancia. El análogo solar en Serpens es el primario de Psi Serpentis, una estrella binaria ubicada un poco más lejos a 14 parsecs.

Beta, Gamma y Iota Serpentis hacen una forma triangular distintiva que marca la cabeza de la serpiente, con Kappa Serpentis aproximadamente a mitad de camino entre Gamma y Iota.
Beta, la más brillante de las cuatro con una magnitud aparente de 3.67 aprox., es una estrella blanca de la secuencia principal a 160 parsecs de distancia. Es probable que una estrella cercana de magnitud 10 esté asociada físicamente con Beta, aunque no es seguro.
La variable de Mira R Serpentis, situada entre Beta y Gamma, es visible a simple vista en su máximo de 5ª magnitud, pero típico de las variables de Mira, puede desvanecerse por debajo de la magnitud 14.
Gamma Serpentis en sí es una subgigante de tipo F a solo 11 parsecs de distancia y por lo tanto es bastante brillante, con una magnitud de 3.84 ± 0.05. Se sabe que la estrella muestra oscilaciones de tipo solar.

Delta Serpentis, que forma parte del cuerpo de la serpiente entre el corazón y la cabeza, es un sistema de múltiples estrellas situado a unos 70 parsecs de la Tierra. Compuesto por cuatro estrellas, el sistema tiene una magnitud aparente total de 3.79 visto desde la Tierra, aunque dos de las estrellas, con una magnitud aparente combinada de 3.80, proporcionan casi toda la luz. El primario, un subgénero blanco, es una variable Delta Scuti con una magnitud aparente promedio de 4.23. Posicionado muy cerca de Delta, tanto en el cielo nocturno como probablemente en el espacio real a una distancia estimada de alrededor de 70 parsecs, es la estrella de bario 16 Serpentis. Otra estrella variable notable visible a simple vista es Chi Serpentis, una variable Alpha² Canum Venaticorum situada a medio camino entre Delta y Beta que varía desde su brillo medio de 5,33 por 0,03 magnitudes en un período de aproximadamente 1,5 días.

Las dos estrellas en Serpens Caput que forman parte del cuerpo de la serpiente debajo del corazón son Epsilon y Mu Serpentis, ambas estrellas de secuencia principal de tipo A de tercera magnitud. Ambas tienen una peculiaridad: Epsilon es una estrella de Am, mientras que Mu es un binario.
Situada ligeramente al noroeste de Mu está 36 Serpentis otra estrella de secuencia principal de tipo A. Esta estrella también tiene una peculiaridad; es un binario con el componente principal siendo una estrella Lambda Boötis, lo que significa que tiene cantidades similares a la Solar de carbono, nitrógeno y oxígeno, mientras que contiene cantidades muy bajas de elementos pico de hierro. 25 Serpentis, ubicado unos grados al noreste de Mu Serpentis, es un binario espectroscópico que consiste en una gigante de tipo B caliente y una estrella de secuencia principal de tipo A. La primaria es una estrella B de pulsación lenta, que hace que el sistema varíe en 0,03 magnitudes.
Serpens Caput contiene muchas variables de RR Lyrae, aunque la mayoría son demasiado débiles para verse sin una fotografía profesional. El más brillante es VY Serpentis. El período de esta estrella ha aumentado en aproximadamente 1.2 segundos por siglo. Una estrella variable de un tipo diferente es Tau Serpentis, una gigante roja fría que pulsa entre las magnitudes 5.89 y 7.07 en 87 días. Se ha encontrado que esta estrella muestra un perfil inverso de P.Cygni, donde el gas de inflado frío a la estrella crea líneas de absorción de hidrógeno desplazadas hacia el rojo junto a las líneas de emisión normales.

Continuará...

30/6/18

Los Ophitas (II)


Al encontrarse el sarcófago de Set, la Iglesia Católica escondió el Libro de los Muertos egipcio en el Vaticano. Los griegos dieron a conocer los Misterios; los hebreos, las Escrituras y la Kábala; y los Romanos comenzaron una nueva época de transformación.

El Puente que da acceso del Antiguo al Nuevo Testamento lo forma el Evangelio de San Mateo, que fue el único escrito en hebreo, todos los demás lo fueron en griego. El griego y el hebreo son dos idiomas completamente distintos, esto explica los numerosos errores en las traducciones bíblicas.
Los Gnósticos escribieron sus enseñanzas y las explicaron en griego. Luego San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo, las escribieron en latín, dando un tinte romano a la religión. La Sabiduría, entonces, fue reemplazada por el dogma judío. Por ello nos encontramos con dos interpretaciones distintas, la que mantuvieron los griegos y la de los latinos. La que sostuvo la verdad es la que proviene del griego, que es la que ha sido conservada hasta nuestros días en algunas Sociedades Ocultas.
San Jerónimo, que vivió cuarenta años en Belén, fue el verdadero autor de la Vulgata Latina. Al encomendarle el Papa Dámaso que hiciera su traducción, le encargo previamente que la encauzara hacia el terreno que era del interés Católico. Luego, todas las demás traducciones de la Biblia, incluida la Luterana, se han basado en los trabajos de San Jerónimo.

Los Antiguos iniciados, anteriores a los griegos, tenían tres clases de escritura. La tercera sólo era utilizada por los Iniciados. Orígenes nos habla también de las Palabras Mágicas que contiene la Biblia y a él se deben los exorcismos que hoy emplea la Iglesia. Orígenes también dice que la magia bíblica es un arte santo, y que las Sagradas Escrituras y los Evangelios son letra muerta si no se tiene la clave para leerlos.

Los Naasenos y los Setianos tenían enseñanzas similares a la Teosofía. En el Apocalipsis de Baruc se explica un cuento de Heródoto, en cuyo simbolismo afirma que está el Misterio de la Creación.
Hércules se hallaba de viaje, y una noche, atravesando el desierto y rendido de cansancio, se durmió. Estando en el sueño, se escapó el caballo que había montado durante el viaje. Pero, al despertar, halló a una hermosa mujer que decía conocer el paradero del caballo. Interesado Hércules porque le dijera el lugar donde se encontraba, ésta le respondió que sus labios no pronunciarían palabra en tanto no consintiera que ella fuera su amante y se realizara el coito. Trató Hércules de repudiarla porque sólo su parte superior era de mujer hermosa, los miembros inferiores pertenecían a una serpiente, pero con tal de que le fuera devuelto su caballo, accedió.
Esta Mujer Serpiente concibió de Hércules, y de ese connubio salieron tres personas en una. Una figura de mujer dividida en tres partes: mitad de cuerpo humano, mitad de serpiente, y en el centro, la parte sexual de ambos.

Los Nagas, los misteriosos dioses serpiente que moraron en la India en épocas remotas, fueron llamados “sarpa” o serpientes. En sus estudios sobre la religión hindú, la teósofa Helena Petrovna Blavatsky, afirma que los Nagas o los sarpa de la India son los seraphim judíos, que derivan de Serapi o sarpa, que significa “serpiente”.
En el Antiguo Testamento, las referencias explícitas a los antepasados dioses serpiente han sido eliminadas a través de un largo proceso de filtraje. Cuando se encuentran alusiones en las Escrituras, se interpretan simplemente como alegorías.

Y Jehová Dios dijo a la Serpiente:
Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida”. (Génesis 3:14)

Continuará...

27/6/18

Los Ophitas (I)


Contrariamente a la interpretación cristiana ortodoxa de la serpiente como Satanás, los Ofitas veían en la Serpiente una figura positiva, heroica; mientras que al Dios del Antiguo Testamento lo identificaban con una figura negativa (un demiurgo al que denominaban Yaldabaoth el leontoeides “rostro de león“).

La imposición de la doctrina cristiana ortodoxa a partir del siglo IV implicó la destrucción de todos los textos de los Ofitas; con lo que la mayor parte de la información acerca de estas sectas sólo puede ser obtenida de aquello que decían de ellas sus enemigos: Hipólito de Roma, Ireneo de Lyon, Orígenes y Epifanio de Salamis.
Algunos textos Ofitas, sin embargo, han sido recuperados en descubrimientos arqueológicos recientes, como los de Nag Hammadi: Evangelio apócrifo de Juan, Hipóstasis de los Arcontes o Sobre el Origen del Mundo.

LOS NAASENOS

Este grupo es una variante de las sectas gnósticas en los siglos I y II, toman su nombre de la palabra hebrea “Nahas” que significa Serpiente. Los Naasenos tuvieron una considerable importancia en los primeros siglos de nuestra Era, adoraban a la Serpiente y este fue el motivo para que se los declarase heréticos. Fue una agrupación de gentes muy versadas en las Ciencias y que poseyeron grandes e intachables virtudes. Sostenían la creencia de que el líquido de los Nagas (Serpientes), en su mayor parte venenoso, pudiera servir para redimir a los hombres de la esclavitud del pecado.

En los escritos de los Naasenos se describe al hombre de triple naturaleza. Reconocían al demiurgo como entidad encargada de crear los mundos o por lo menos, nuestro mundo. Eran Astrólogos y se ponían en relación con los planetas y los signos del Zodíaco, así como los siete centros internos de nuestro organismo.
Representaron al dragón (reflexión del Logos) en la constelación de Draco. Este dragón en su aspecto superior es el Prometeo griego o el Lucifer cristiano; el mismo Logos, el “nacido por sí”. Todo Hierofante (Maestro autorrealizado) es un verdadero Dragón de la Sabiduría.
Conocían el poder del sonido y lo empleaban en la magia sacra. El antiquísimo mantra “Kawlakaw-Sawlasaw-Zeesar” era pronunciado secretamente (Kawlakaw hace vibrar el hombre espíritu, Sawlasaw hace vibrar la humana personalidad y Zeesar hace vibrar el astral del hombre).

La forma de su culto, la tomaron de los Egipcios, representando a Hermes con el título de “dador de la razón” ya que éste comunicaba los misterios alquímicos. Empédocles dice que los seres humanos fueron traídos a este mundo de Adán, para que sirvieran al demiurgo Yaldabaoth que, con una vara en la mano en la que florece una rosa, al aproximarla a los Hombres los hacía dormir o los despertaba, según el deseo del demiurgo.

LOS PERATAS

En el culto de los Peratas, la Serpiente figuraba como símbolo principal. Afirmaban que existían dos formas de Nacimientos. La de la carne, originada por el coito, y otra distinta para lo que aquél no era preciso. De la primera, salían hombres condenados a la muerte, y de la segunda, de la concepción del Espíritu Santo, salían ángeles. Había que evitar la concepción carnal y lograr la espiritual. Al paso de un estado a otro le llamaban el paso del pueblo de Israel por el Mar Rojo.
Dentro de su simbolismo Religioso juega un gran papel el hecho de que Moisés, en el desierto, mostrara a su pueblo la Serpiente sobre una vara, diciendo que el que aprovechara los beneficios de esta Serpiente no sería dañado durante el trayecto. El poder y la fuerza que acompañaban a Moisés en su peregrinaje, fue la Serpiente sobre la vara, que luego se convirtió en la vara misma. Ella fue la que devoro a las demás serpientes y la que habló a Eva.
El conocimiento que se tiene de los Peratas es a través de los “Philosophumena” o “Refutación de todas las herejías”, libros atribuidos a Hipólito, aunque suelen agruparse entre las obras de Orígenes. En estos libros se explica que el nombre de Peratas se debía a que eran los únicos que podían pasar “perasai” a través de la corrupción de la época.

La doctrina de los Peratas, leída en la “letra muerta”, resulta algo caótico y fantástico por estar llena de simbolismos y mitos. Por medio de autores como Krumm-Heller, sabemos que estos gnósticos eran de una alta moral y conocían los grandes secretos de la Naturaleza. Enseñaban a sus adeptos los Misterios de la Serpiente, que ha de ascender por el canal medular de todo iniciado.

Su doctrina se basaba en la división del mundo en un trío: la primera parte de esa tríada es la Perfección o “Dios Causa”, la segunda es el mundo Astral y la última el mundo físico o visible. Desde el mundo superior se esparce toda semilla para que fructifique en el mundo físico y entre ambos mundos existe un mediador, el Crestos, por cuyo auxilio es posible llegar a la perfección.

LOS SETIANOS

Los Setianos fueron una secta del siglo II, las referencias más antiguas de este grupo se encuentran en los escritos de Hipólito y Epifanio. Rendían culto a la Sabiduría divina, y fueron, indudablemente, los primeros Teósofos. Decían que Set era hijo de la Sabiduría. Su triada estaba representada por Set, Caín, y Abel, siendo Caín la carne y Abel el mediador. En cambio Set, era el Dios-Sabiduría. Afirmaban que Cristo y Set eran lo mismo, puesto que ambos eran hijos de la Sabiduría.

Los setianos adoraban la Gran Luz. Decían que el Sol, en sus emanaciones, era sustancia divina, cuya forma anidó en nosotros y constituye la Serpiente. Ciertamente, el Cristo sin la serpiente nada podría hacer, por ello el Señor de Perfección, el Logo íntimo de cada cual, desciende de su elevada esfera y se hace hijo de la Divina Madre Kundalini, la Serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes, por obra y gracia del tercer Logos.

En su doctrina, explicaban que el hombre sólo debía temer a la Oscuridad y que la Luz, aprisionada por las Tinieblas, trata de liberarse. Esta lucha entre la luz y las tinieblas es una constante en las antiguas tradiciones gnósticas y podemos comprobar en nuestras vidas, la necesidad que tenemos de liberar la Luz de la Conciencia, embotellada en el Ego.
Esta secta gnóstica tenía, como objeto sagrado, un cáliz (el Santo Grial) en el cual bebían una mezcla de vino y agua. Tampoco faltaba sobre el altar el símbolo sagrado de la serpiente, y “el discurso de Set” era su libro sagrado.

Continuará...

19/6/18

La Serpiente Cósmica III

    Expulsión del Paraíso (Capilla Sixtina)

Los primeros Iniciados y Adeptos o los “Hombres Sabios”, fueron iniciados en los Misterios de la Naturaleza por la Mente Universal, representada por los Ángeles más elevados, y fueron llamados “Serpientes de Sabiduría” y “Dragones”, como las primeras parejas fisiológicamente completas, después de ser iniciadas en los Misterios de la Creación Humana por Ofis, el Logos manifestado y el Andrógino comiendo del fruto del conocimiento, también principiaron a ser acusados por el espíritu material de la posteridad, de haber pecado, de haber desobedecido al Señor Dios, y de haber sido tentados por la Serpiente.

Tan mal fue comprendido por los cristianos, que despojaron a los judíos de su Biblia, los primeros cuatro capítulos del Génesis en su sentido esotérico. Nunca se ha apercibido que no sólo no hubo pecado intencionado en esa desobediencia, sino que la “Serpiente” era realmente el mismo creador, el cual como Ofis, el Logos o portador de la sabiduría divina creadora, enseñó a la humanidad a su vez a ser creadora.
Nunca han llegado a comprender que la Cruz era una evolución del Árbol y de la Serpiente, convirtiéndose así en la salvación de la Humanidad. Por eso se convierte en el primer símbolo fundamental de la Causa Creadora, que se aplica a la geometría, a los números, a la astronomía, a las medidas y a la reproducción animal.

Según la Kabala, la maldición que cayó sobre el hombre vino con la formación de la mujer. El círculo se separó de la línea de su diámetro. De la posesión del principio doble en uno, es decir el estado andrógino, tuvo lugar la separación del principio dual, presentando dos opuestos, cuyo destino fue desde entonces para siempre, buscar la reunión en el estado Uno original.
La maldición fue que la naturaleza, impulsando a buscar, evadía el resultado deseado con la producción de un nuevo ser, distinto de aquella reunión o unidad deseada, por medio lo cual defraudaba y defraudará siempre el intenso deseo natural de recobrar un estado perdido.

Cada página del Génesis demuestra que Noé, con sus tres hijos Sem, Cam y Jafet, es una variación de Adán con los suyos, Caín, Abel y Seth, vemos que Adán es el prototipo de Noé. La caída de Adán proviene de haber comido el vedado fruto del conocimiento celestial, mientras la de Noé resulta de haber gustado el fruto terrenal, el zumo de la vid, cuya embriaguez simboliza la perturbación mental ocasionada por el abuso del conocimiento.
Adán se ve despojado de sus vestiduras celestes, y Noé de sus ropas terrestres, y ambos se avergüenzan de su desnudez.
La maldad de Caín aparece reproducida en Cam, y los descendientes de ambos superan en sabiduría a los demás hombres, por lo que se les llamó “serpientes” e “hijos de serpientes”, en el sentido de “hijos de la sabiduría”, y no en el de “hijos de Satanás”, como han interpretado torcidamente muchos teólogos.

La enemistad entre la “serpiente” y la “mujer” tan sólo subsiste en este perecedero y fenoménico mundo del “hombre nacido de mujer”. Antes de la caída en la carne, la serpiente Ophis simbolizaba la divina sabiduría, que no necesitaba de la materia para procrear al hombre espiritual. De ahí la enemistad entre la serpiente y la mujer, osea entre el espíritu y la materia. En su aspecto material, la serpiente (Ophiomorphos) es símbolo de la materia, y en su aspecto espiritual es Ophis-Christos.

Continuará...

17/6/18

La Serpiente Cósmica (II)


En la antigüedad el nombre no era sólo la denominación de algo o alguien, era concebido como algo inherente a lo nombrado, representativo suyo e identificado con ello. En el caso del nombre, aplicado a la divinidad, era una especie de personalización de Dios y de su poder, así como a modo de una hipóstasis distinta de Dios mismo.

Por los testimonios conservados, sabemos que los iniciados en los misterios de Cibeles recibían el nombre de la diosa, así como el de su joven dios Atis. Análogamente, los adoradores de Sabos se llamaban saboi, grito reiterado también por las bacantes (Dioniso/Baco). 
Según la mitología griega, fue Cibeles/Rea quien inició a Dioniso en su culto misterioso. Se la consideraba la personificación de la fértil tierra, diosa de las cavernas y las montañas, murallas y fortalezas, de la Naturaleza y los animales.
Así puede explicarse el nombre Ophieis, usado en algunas tribus de Eolia, y el de Ophitai, atestiguado entre las poblaciones frigias. Eran aplicados a quienes rendían culto a la divinidad en forma de Serpiente (ophis en griego).
En el ritual, la Serpiente es epifanía y encarnación no de la diosa madre Tierra (religiosidad telúrica), sino del joven dios mistérico.
Tan importante era este rito, llamado “el dios a través/en el seno” que, según Clemente de Alejandría (Protrepticós 2, 16), era el rito iniciático de algunos misterios. Una serpiente viva fue realmente empleada en la iniciación de los misterios de Sabacio y en el baquismo macedonio, aunque posteriormente fue cambiada por otra de metal, la culebra de oro.

Al parecer eran también artificiales las serpientes empleadas en la procesión dionisiaca de Alejandría, este reptil se convirtió en elemento imprescindible en algunos misterios.
La omofagia o acto de despedazar y comer crudo un animal: serpiente, toro, macho cabrío, etc., constituía el momento cumbre de varios ritos mistéricos, sobre todo en el dionisismo. En su prehistoria era el centro de su culto. También posteriormente el espíritu orgiástico y el furor báquico, favorecidos por el vino, la música y las danzas excitantes, culminaban precisamente en este acto omófago, vigente todavía en su tiempo según algunos autores cristianos (Clemente de Alejandría, Fírmico Materno, etc.).

El rito telúrico-mistérico consiste en dormir sobre la tierra, casi siempre en un lugar sagrado, para obtener algo extraordinario: la curación de una enfermedad, la predicción del porvenir, las peticiones, etc. Así se hacía en los templos de Asclepio en Epidauro, etc., y era indispensable en las consultas oraculares hechas a Anfiarao. Ambos actuaron originariamente presentes en una Serpiente, que siguió a su lado cuando fueron representados con figura humana. 
La incubación buscaba el contacto con la tierra en cuanto numinosa (diosa madre Tierra) a fin de arrancar sus peculiares virtualidades, ya directamente o por medio de su epifanía, la Serpiente. Y más tarde de algún joven Dios. La incubación solía ir acompañada de alguna experiencia onírica, relacionada con la serpiente, por ejemplo, se curaba de la herida quien durante la incubación, soñaba que la serpiente lamía la parte afectada de su cuerpo.
Las huellas telúricas impresas en la historia sagrada de Israel, se deben siempre al contagio de la religiosidad de los pueblos vecinos (cananeos) y limítrofes. Son pisadas ajenas al Yahvismo e incompatibles con él.

Como en la lucha que tuvo lugar en el paraíso, Yahvé vence siempre a la serpiente, animal telúrico por excelencia. De ahí que el relato del pecado original (Génesis, cap. 3) lo presente como un enfrentamiento entre Yahvé Dios celeste y la serpiente, epifanía de la diosa Madre Tierra y de la Vegetación, de la religiosidad telúrica de los cananeos y que al mismo tiempo, sea una exhortación implícita a evitar cualquier pecado, especialmente el de idolatría, que no es sino una reproducción del original y de sus funestas consecuencias.
La victoria Yahvista solamente queda un tanto desdibujada en un período relativamente prolongado de la historia israelita, en el cual el yahvismo terminó por quedar confundido con un elemento tan descaradamente telúrico como la serpiente metálica, simbólica.

Fuente: Las Religiones (Manuel Guerra Gómez)

12/6/18

La Serpiente Cósmica (I)


En las Doctrinas religiosas de los gnósticos es donde puede verse mejor el verdadero significado de la Serpiente, del Dragón y de todos esos símbolos de los Poderes llamados ahora el Mal, que fueron los que, en sus enseñanzas, divulgaron la naturaleza esotérica del Ain Soph en la Kábala.

La Kábala llama a esta primera emanación espiritual del Ain Soph “el Inefable Anciano de los Días”, que es el Ser de nuestro Ser, el Padre y Madre en nosotros. El Ser de todos los seres. Él es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será. Causa del Espíritu y de la Materia. No pudiendo expresarse Ain Soph en el mundo físico limitado, se expresa por medio de los Diez Sephirots.
Durante la Noche Cósmica el Universo se desintegra en Ain Soph y sólo existe en su mente y en la de sus Dioses, pero lo que en la mente de Él y en la Mente de Ellos existe, es objetivo en el Espacio Abstracto Absoluto.

En Ain Soph existe una extraña evolución que ni los Dioses ni los hombres conocen. Más allá del Intimo está el Logos o Cristo. Más allá del inefable Anciano de los Días está Ain Soph o el Absoluto. A su exhalación se llama Día Cósmico (Mahanvantara), a su inhalación Noche Cósmica (Gran Pralaya).
Si al final del Mahanvantara, las Siete Dimensiones básicas del Universo quedan reducidas a un simple punto matemático que se pierde como una gota entre el Gran Océano, es evidente que entonces el Tiempo deja de existir. Su verdadero significado lo ocultaban los rabinos, mientras que los cristianos, con pocas excepciones, no sabían nada acerca de él.

Seguramente que Jesús de Nazareth no hubiera aconsejado a sus apóstoles que se mostrasen tan sabios como la serpiente, si esta hubiera sido un símbolo del Demonio; ni tampoco los Ofitas, los sabios gnósticos egipcios de la “Fraternidad de la Serpiente”, hubieran reverenciado a una serpiente viva en sus ceremonias como emblema de la Sabiduría, la divina Sophia y representación del bien, no del mal, si ese reptil hubiera estado relacionado con Satán. El hecho es que, hasta como ofidio común, ha sido siempre un símbolo de dualidad, y el Dragón no ha sido más que un símbolo de la deidad manifestada en su gran Sabiduría.

El “dragón volador” de los pintores primitivos puede ser una pintura exagerada de un animal antediluviano real extinguido. Las Enseñanzas Ocultas indican que en los antiguos tiempos existían tales seres, como los dragones voladores, una especie de pterodáctilos, y que esos lagartos alados gigantescos sirvieron de prototipos para los Seraph de Moisés y su gran Serpiente de Bronce.

La “serpiente ardiente que vuela” sobre un pedestal y adorada por sus capacidades curativas, representa de un modo simbólico a Enki, el dios sumerio de la curación, que fue asociado a menudo con el símbolo de la serpiente. Existe también una curiosa semejanza de la serpiente enrollada en un poste con el Caduceo de los griegos.
En el Poema de Gilgamesh la serpiente que roba la planta mágica del héroe se llama “seru” y la semejanza de las palabras sugiere un origen común. El término también se encuentra en la mitología hindú, que tiene antecedentes sumerios.

Hay un pequeño antiguo documento cristiano que se refiere no solamente a los dioses serpiente sino también a los dioses del panteón Sumerio. Este himno cristiano tiene probablemente su origen en un rezo sumerio. Llamado el Rezo de José, forma parte de los Papiros Mágicos, de origen griego, data del siglo II d.C. Comienza con la alabanza: “Padre de los patriarcas, padre de todas las cosas, padre de todas los poderes del cosmos, creador de todo, creador de los ángeles y los arcángeles, el creador de los nombres de la redención, Yo te invoco.”
Después de algunas invocaciones más, el rezo continúa: “Tú que te sientas sobre la Sagrada montaña del Sinaí, tú que te sientas sobre el mar, tú que te sientas sobre los dioses serpiente, el dios que se sienta sobre el dios del sol.”.
Además de la referencia tácita a los dioses serpiente, también se refiere al dios que se sienta sobre el mar. Aunque la línea está incompleta, parece ser una referencia velada al dios sumerio del agua Enki y a su palacio de agua o Abzu. El referido Dios Sol es probablemente Utu/Shamash, mientras que el dios del Monte Sinaí es Ishkur/Adad. Así, la invocación parece ser dirigida a Enlil (Zeus), el dios del panteón cananita que más adelante fue conocido como “El” en el Antiguo Testamento.

Continuará...

4/6/18

Los Nagas Chinos

La diosa Nüwa y Fuxi, son considerados los creadores originales de la raza humana, además de ser sus primeros maestros. Se los describe con cuerpo humano y de cintura para abajo como un dragón con cola de serpiente.

Aunque los Dioses serpiente se mostraban en forma de dragones en la historia y la mitología China, no hay ninguna duda de que son los mismos seres que las serpientes aladas con piernas y los Nagas hindúes.

China eligió al dragón como el emblema nacional por razones profundas. Creyeron que el dragón celestial era el padre de la primera dinastía de emperadores divinos y consecuentemente el emblema del dragón se consideró como la representación de la influencia divina en la tierra China.

Según la historia china, los dragones estaban presentes en la creación y compartieron el mundo con la humanidad. Como la serpiente occidental, el dragón enseñó las artes esenciales como: hacer fuego, tejer las redes para la pesca y crear música. El dragón chino era inigualable en sabiduría y su poder de conferir bendiciones, vino a simbolizar más que un benefactor de los hombres, se creía que el emperador tenía sangre de dragón.

El "Rey Vih”, el más antiguo de los libros chinos, cuyos orígenes están cubiertos de misterio, describe los días cuando el hombre y el dragón vivieron apaciblemente juntos e incluso tuvieron relaciones sexuales. Y de cómo el dragón vino a representar al emperador y al trono de China, así como el dragón principal tenía su morada en el cielo. 
En el año 212 a.C. el emperador Tsin-Shi-Hwang-Ti ordenó la destrucción de todos los libros antiguos y la persecución de los hombres ilustrados por un período de cuatro años, que llevó a que 460 sabios fueran enterrados vivos. Durante esta supresión del conocimiento antiguo, el Rey Vih fue considerado tan sagrado que fue eximido específicamente del decreto. A este respecto resulta sorprendente que la antigua biblioteca de Alejandría fuese quemada alrededor de este mismo período de tiempo. Esa biblioteca albergaba también todos los textos sagrados y más antiguos de las civilizaciones del Oriente.
En esta obra clásica, muchos de los emperadores antiguos son descritos teniendo como características las del dragón. Por ejemplo del emperador Yaou (2.356 a.C.) se dice que fue concebido por un padre dragón y una madre humana, y emperador Shun (2.255 a.C.) es descrito teniendo la fisonomía de un dragón.

En el mito de “Nüwa y la Restauración de la Bóveda Celeste” se dice:

Habían transcurrido muchos años desde la creación del hombre, cuando Gong Gong el dios del agua y Zhu Rong el dios del fuego, se enfrentaron en un combate a causa del cual se desplomó el cielo y la tierra dio un vuelco. Los seres humanos sufrieron por ello una catástrofe que casi los extermina.
Gong Gong era un dios tiránico, ambicionaba ser el amo y señor del cielo y la tierra, pero tenía un enemigo mortal, el irascible y feroz Zhu Rong quien también codiciaba gobernar al mundo.
Gong Gong tenía dos cortesanos. Uno de ellos Xiang Liu un individuo cruel y mezquino cuya figura repugnaba a la vista pues su cuerpo era de serpiente de color azulado y tenía nueve cabezas con rostro humano.
El mundo se había convertido en un infierno, hubo un gran diluvio devastador como lo propagan los mitos. Nüwa creadora y madre bondadosa de los seres humanos se sintió conmovida al ver esta situación y decidió restaurar el cielo para que sus hijos y nietos pudieran continuar viviendo. Recogió muchas piedrecitas de distintos colores y las fundió con el fuego creando una masa con la cual remendó el cielo. Después del cataclismo la tierra también cambió de posición, inclinándose un poco hacia el sureste.
Al cumplir todo esto Nüwa montó en un dragón y atravesando las nubes se dirigió hacia el imperio celestial para reverenciar al Soberano del Cielo e informarle detalladamente sobre lo que había hecho. No obstante éste no mostró alegría. Por el contrario pensó que al haber aparecido el hombre, el único ser dotado de inteligencia, éste con su sabiduría y habilidad aprendería a cambiar el cielo y la tierra, crearía lo nuevo y finalmente llegaría a ser el dueño de todo el universo. Para entonces su autoridad divina se vería seriamente amenazada.
Nüwa no compartía esta idea ni se jactaba de haber creado al hombre y restaurado el cielo. Sus preferencias estaban por los hijos que había creado con sus propias manos y se preocupaba porque siempre fueran felices. Por todo esto las siguientes generaciones de seres humanos mostraron su infinito agradecimiento a su bondadosa madre creadora cuya imagen quedó grabada para siempre en el corazón de sus descendientes”.

Este relato encuentra asimismo gran cantidad de intersecciones con otras narraciones míticas. La idea de una batalla devastadora entre dioses nos resuena a aquellas descritas en la mitología hindú. En el Mahabharata podemos leer:
Gurkha, volando en su rápido y poderoso Vimana, lanzó contra las tres ciudades de la Vrishis y Andhakas un solo proyectil cargado con todo el poder del Universo. Una columna incandescente de humo y llamas, tan brillante como mil soles se elevó en todo su esplendor, una explosión con sus nubes de humo salientes, de la nube de humo levantándose después de su primera explosión se formó en círculos expandiéndose alrededor, como parasoles gigantes”.

Asimismo, la descripción de un dios con piel azul y forma de serpiente con 9 cabezas, tiene mucho que ver con las deidades hindúes. En el Mahabharata, se nombra a Shiva como “El collar de la cobra”. Se lo representa de color azul, y de ahí su nombre Nīla-kantha (garganta azul). Shiva también es conocido como Nageswara (señor de las serpientes).

Continuará...