27/2/21

Rastros Ofitas (Rusia)

Laberinto de la isla de Bolshoi Zayatsky

En una pequeña área de la isla de Bolshoi Zayatsky (Rusia), laberintos de piedra neolíticos, conocidos como “vavilons” (Babilonias en el dialecto de las islas Solovetsky) conforman la mayor concentración prehistórica de laberintos de toda Europa, unos 14 laberintos integran la isla. En todo el archipiélago ruso Solovetsky, el número total de laberintos alcanza los 35.

Muchos investigadores consideran que fueron realizados hace 2.500 años aunque hay otros que prolongan su construcción hasta los 3.000 años. Sin embargo, la isla estaba habitada desde hace 5.000 años. Posiblemente su evolución tecnológica y sobre todo los cambios en sentido cultural y religioso, llevaron al desarrollo de tan impresionantes conjuntos laberínticos.

Las características de estos pasadizos intrincados son bastante peculiares. Respecto a su medida, suelen medir entre los 6 y los 25,4 m. y las piedras que los conforman, a diferencia de otros monumentos prehistóricos como Stonehenge, son de procedencia local. Aproximadamente 850 piedras aglutinan el total de laberintos presentes en la isla de Bolshoi Zayatsky.

Los patrones de los laberintos están conformados por espirales. En ocasiones, se utiliza una sola, pero no es raro encontrar en ellos dos espirales entrelazadas, conjunto que ha sido descrito como "dos serpientes con sus cabezas en el medio que se buscan la una a la otra".

Según las descripciones aportadas por personas que han visitado la isla, el laberinto te obliga a girar en numerosas ocasiones en torno a su centro, de manera que pierdes completamente la noción de lo que llevas andado. Esto sucede especialmente en el más grande de todos, el cual se recorre entero en 15 minutos.

Distraerse a lo largo del recorrido es muy complicado, ya que debido a la estrechez que presentan los laberintos, tienes que estar muy pendiente del camino por el que te diriges mientras giras y giras, siguiendo tanto el sentido de las agujas del reloj como el contrario. Eso sí, una vez lo has recorrido, acabas saliendo por el mismo sitio por el que has entrado. De una manera más reflexiva, podríamos llegar a considerar que, a partir del recorrido de los laberintos, realizamos un viaje hacia el interior de nosotros mismos. Lo más curioso de todo, sin lugar a duda, es volver a alcanzar el mismo punto de partida.

Resulta muy complicado saber con exactitud las verdaderas motivaciones de los pobladores antiguos de la isla para realizar estos laberintos, por lo que, aunque haya numerosas interpretaciones al respecto, ninguna ha resultado definitivamente excluyente. Una de ellas considera el laberinto como una frontera entre nuestro mundo y el más allá, el inframundo. A través de una serie de rituales que se realizarían en estos lugares prácticamente sagrados, se ayudaría al alma de los difuntos a abandonar este mundo, iniciando de esta manera su viaje hacia la otra vida.

Pudieron tener una finalidad astrológica o eran una frontera entre la vida y al muerte. Esta idea espiritual es la más aceptada entre la comunidad científica, sirviendo de base para muchas otras teorías. De hecho, se ha llegado a considerar que las personas más supersticiosas del poblado podrían haber utilizado estos laberintos para atrapar a espíritus malignos. Otra teoría menos popular defiende que las piedras se colocaron así para que sirviesen como una trampa para peces. Esto podría ser posible de estar más cercanos al mar, sin embargo se localizan tierra adentro.

No se descarta que sirviesen para señalar solsticios o eclipses. Sin embargo, aunque las excavaciones arqueológicas no han arrojado mucha luz al asunto por la ausencia de objetos materiales en el lugar, han permitido localizar algunos huesos debajo de las piedras laberínticas, lo que incrementa considerablemente la posibilidad de que tengan una finalidad ritual.

Frente a estos cultos de carácter más pagano, se erigió posteriormente, en 1.436 un monasterio que ha llegado a recibir la denominación de Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo en el siglo XX, el monasterio se convirtió en un gulag durante el mandato de Lenin. Esta situación se mantuvo durante varios años, ya que partir de 1.926, se convirtió en una prisión de trabajos forzados hasta el año 1.939. Aproximadamente, se considera que allí llegaron a morir en torno a 40.000 prisioneros del régimen soviético.

Por consiguiente, este lugar se caracteriza, por un lado, por su impresionante misticismo, integrado por los laberintos que lo componen. Pero por otro, también esconde todavía cierta oscuridad presente en algunos capítulos de su Historia. En referencia a la isla como tal, numerosas personas aseguran que su naturaleza es diferente y que tan solo con visitarla puedes apreciarlo. Pese a su escaso patrimonio y que apenas tiene población, el halo especial que la rodea es inigualable. Así que podemos considerar que las islas Slovetsky son verdaderamente mágicas.

Fuente:https://www.espaciomisterio.com/historia/isla-laberintos-inexplicables_53164

22/2/21

Las Serpientes de Pompeya

El último tesoro de Pompeya reaparece, un jardín encantado y una habitación maravillosa y enigmática para estudiar en profundidad, explica el director del Parque Arqueológico, Massimo Osanna. Era una sala utilizada para el culto.

El hermoso lararium, entre los más elegantes de Pompeya, un larario grande, vigilado por serpientes auspiciosas, un pavo real asomándose a las bestias verdes y doradas que luchan contra un jabalí negro como los males del mundo. Hay cielos resplandecientes de pájaros gorjeando, un pozo, una tina de color, y el retrato de un hombre-perro es relevante para el entorno de una casa ya parcialmente excavada a principios del siglo XX, con acceso desde el callejón de Lucrecio Frontone.

En el centro de una pared con paisajes idílicos y exuberante naturaleza con plantas y pájaros, se encuentra el santuario sagrado con lados pintados, las figuras de los protectores "Lari" de la casa y, debajo, dos grandes Serpientes "agatodemoni" (demonio bueno), símbolo de prosperidad y buen augurio.

En un juego continuo entre la ilusión y la realidad, se mezclan en el ambiente, plantas pintadas con plantas reales que tuvieron que crecer exuberantemente en el lecho de flores debajo del larario, mientras que un pavo real pintado parece pisotear el suelo del jardín. En el mismo nivel, el altar pintado en medio de las dos Serpientes, con las ofrendas (la piña y los huevos), encuentra correspondencia en un pequeño altar de piedra) que se encuentra en el jardín y en el que aún persisten vestigios de holocaustos que sirvieron para honrar a las deidades domésticas, para garantizar el bienestar y la prosperidad de toda la familia.

En la pared opuesta, en cambio, una escena de caza sobre un fondo rojo con varios animales de color claro que rodean a un jabalí negro, parece aludir simbólicamente a la victoria de las fuerzas del bien sobre el mal.

Fuente:https://corrieredelmezzogiorno.corriere.it/napoli/cronaca/18_ottobre_05/pompei-riemerge-casa-giardino-incantato-scoperta-eccezionale-daff095a-c87d-11e8-bc93-97fa64fa5847.shtml


18/2/21

Serpientes Marinas (II)

Agosto-Septiembre del 2014. Aguas profundas del Golfo de México. El empleado británico de la línea de Cruceros Carnaval, monitor de fitness entonces, Paul George, divisa una especie de “submarino muy oscuro” a babor.

Parte del pasaje, unas 10 personas, mira asombrado aquella colosal figura desde la última cubierta del barco:

El cuerpo era oscuro y liso, y presentaba una piel coriácea, algo así como un cruce entre una tortuga y un cocodrilo… Suena raro, pero algo así, como un gran cocodrilo o animal similar, de piel más bien uniforme sin crestas ni escamas grandes. Un tiburón de tres metros sería algo pequeño junto aquel animal. Medía unos 15 m. al ser comparado con los botes salvavidas, que rondan los nueve. No era una ballena, ya que presentaba un grueso y robusto cuello, de hombros fornidos, como cuadrangulares, y una enorme cabeza diferenciada del resto del cuerpo, de morro apuntado y ancho, de al menos unos tres metros de largo.

La mayor parte del cuerpo del animal estaba por debajo del agua, y la cabeza asomaba a veces, como respirando por la boca. Ninguno de los invitados con los que estaba tenía su teléfono a mano ya que estábamos en la cubierta 12 disfrutando del sol, del jacuzzi y de la piscina (…). La observación duró menos de un minuto, pero todos coincidían en que aquello era algo especial, o desconocido”.

La criatura del crucero Brisa de Carnaval es desconcertante, y su morfología, así como comportamiento, es lo que esperaríamos ver si observásemos cerca de la superficie algún animal tipo Mosasaurio o similar. Su tamaño, así como algunas características de su cuerpo, lo diferencian bien de una ballena.

La posibilidad de divisar una criatura como esta estimamos es remota. Seguramente las poblaciones de este depredador oceánico sean reducidas, y difíciles de ubicar por su independencia de la tierra firme, paren sus crías vivas en el agua.

También diferenciarlo de grandes ballenas, en la distancia o a ras de agua, puede ser complicado. Por otro lado, el océano es un territorio casi infinito, y hallar un cadáver a la deriva es misión casi imposible, los restos serán rápidamente desintegrados por multitud de depredadores y carroñeros.

Además, la solidez del hueso de los antiguos reptiles oceánicos, unidos, posiblemente, a la práctica de ingerir rocas para estabilización submarina y digestión de la comida, harían del todo imposible recuperar el cuerpo del Leviatán, que se precipitará lastrado hacia el insondable fondo marino inexorablemente.

En 1.962, en las costas de Florida, una balsa de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, transportando cinco buceadores fue barrida en el mar por una tormenta.

Al clarear ésta, cayó una densa niebla.
Después de estar embarrancados cerca de una hora, oyeron un chapoteo y notaron un olor a pescado muerto. De repente salió del agua algo parecido a un cuello delgado de unos 4 m. de largo.

La cabeza de la bestia era como la de una tortuga marina. Uno de los buceadores vio que la cabeza se doblaba y hundía en el mar varias veces. El pánico se apoderó de los hombres y decidieron lanzarse al agua. Según informó el único sobreviviente, sus compañeros se hundieron uno a uno. Nunca se hallaron sus cuerpos.

En 1.881, un pesquero escocés, el Bertie, se encontraba a 140 Km. de la costa, en el Mar del Norte. De pronto, la tripulación observó que emergían a la superficie tres jorobas y a continuación parte de una cabeza cubierta de una vegetación parecida a las algas.

Dos fieros ojos relumbrantes contemplaban a los aterrorizados marineros. La criatura se dirigió directamente al barco. La tripulación intentó virar la nave y un hombre la disparó con un rifle. La "serpiente" agitó las aguas haciendo casi zozobrar el barco.
Los pescadores cortaron las redes y pusieron rumbo al puerto, pero la serpiente marina continuó siguiéndoles hasta caer la noche, momento en que perdieron de vista a la extraña criatura.

Fuente:http://www.revistaenigmas.com/secciones/grandes-reportajes/serpiente-marina-monongahela


15/2/21

Serpientes Marinas (I)

Los océanos cubren más de las dos terceras partes de la superficie terrestre. La profundidad media de los océanos del planeta ronda los 3.600 m., el mundo submarino aún no ha sido explorado totalmente y cabe la posibilidad que allí habiten seres desconocidos.

Desde el siglo XVII hasta nuestros días, han habido cientos de visiones de terroríficas criaturas en el mar. Las descripciones más frecuentes hablan de calamares y pulpos gigantes o de "Serpientes de mar", generalmente se las describe con una cola de color amarillo o moteada de marrón, y a veces con crines parecidas a las algas.

El 13 de enero de 1.852 en el océano Pacífico Sur, a unos 1.000 km de las Islas Marquesas, en la Polinesia francesa, el ballenero Monongahela, procedente del puerto de New Bedford (Massachusetts), divisó en superficie “un extraño ser”.

Dos balleneros, el Monongahela y el Rebecca Sims, de New Bedford, navegaban juntos por el Pacífico. Un vigía anunció la aparición de una ballena a proa.

El patrón del Monongahela, el capitán Seabury, lanzó tres botes al agua para capturarla. Al acercarse a su presa, los marineros comprobaron que se trataba de algo mucho más fiero que una simple ballena. A pesar de ello, Seabury decidió aparejar lanzando un arpón que se clavó profundamente en el cuello de la criatura, causándole la muerte. Los marineros izaron a bordo su extraña pesca.

El capitán del Rebecca Sims, Samuel Gavitt, sería quien llevase a puerto el pormenorizado relato de Seabury, publicado por el London Times el 10 de marzo de 1.852, disponible actualmente en versión digital y la también revista científica británica Zoology.

Lo describió como un reptil de color marrón grisáceo. En sus enormes mandíbulas tenía docenas de dientes curvos y afilados. El cuerpo era demasiado grande para llevarlo entero a bordo, por lo que le cortaron la cabeza y la conservaron en una cuba con salmuera a bordo del Monongahela.
Tras el episodio, los dos barcos iniciaron el regreso a su puerto de partida. El Rebecca Sims llegó sin contratiempos, pero el Monongahela no regresó.

¿Cuál fue el destino del Monongahela y de la mercancía criptozoológica?. Al parecer, todo el cargamento, incluidos los restos de la formidable serpiente marina y la tripulación, acabarían en el fondo del mar, ya que el desafortunado ballenero naufragaría un año más tarde.

La maltrecha placa de popa con su nombre fue recuperada en 1.853 en las costas de las Umnak, islas Aleutianas.

Según un informe, un escocés de la tripulación, que dibujaba regularmente, hizo un croquis del monstruo y el segundo bajó a medirlo.

El ejemplar era macho; medía unos 30 m. de largo total; 1,8 m. alrededor del cuello; 2,5 m. de circunferencia alrededor de los hombros; y la parte más ancha del cuerpo 3,5 m. que parecía algo distendida. La cabeza era larga, de más de tres metros de largo, plana, con surcos y crestas; los huesos de la mandíbula inferior estaban separados; la lengua finalizaba en forma de corazón. La cola corría casi hasta un punto, de punta cartilaginosa, plana y firme. (…). Al examinar la piel descubrimos, para nuestra sorpresa, que el cuerpo estaba cubierto de grasa, como el de una ballena, pero tenía sólo 10 cm. de grosor. El aceite era claro como el agua y se quemaba casi tan rápido como la trementina. Despiezamos al animal, pero era muy difícil, la grasa era tan elástica que, estirándose hasta cinco metros, se encogía hasta sólo alcanzar uno.

La cabeza se trató de preservar en sal. Hemos guardado todos los huesos, que los hombres aún no han terminado de limpiar. (…)

Uno de los pulmones de la gran serpiente marina era un metro más largo que el otro. Había 94 dientes de unos seis centímetros, en las mandíbulas, muy afilados, todos apuntando hacia atrás y tan grandes como un pulgar. Descubrimos que tenía dos agujeros o espiráculos, por lo que debe respirar como una ballena; también tenía aletas para nadar, tipo patas, de tejido flexible pero muy firme. Las articulaciones del dorso estaban sueltas, y parecía que, cuando nadaba, movía dos costillas y una articulación a la vez, casi como patas. Tardamos casi tres días en obtener los huesos, pero ahora están casi limpios, son muy porosos y de color oscuro. La cabeza será también preservada”.

Este enigmático expediente criptozoológico podría ser tomando como la clásica historia de pescadores, exagerada e inexacta, propia de una taberna marinera. No obstante, opinamos que el relato puede ser verídico, ya que tanto el barco como su capitán y tripulación existieron en el momento de los hechos, algo corroborado en el actual Museo Ballenero de New Bedford.

Además, el detallado informe guarda un buen número de pistas, tanto anatómicas como conductuales, que pueden ayudar a dilucidar la verdadera naturaleza de tan espectacular animal oceánico:

1-Mandíbulas con 94 dientes, muy afilados, todos apuntando hacia atrás y tan grandes como un pulgar en la encía, firmemente asentados.

2-Los huesos de la mandíbula inferior estaban separados.

3-Uno de los pulmones de la “serpiente” era un metro más largo que el otro.

4-La apuntada cola, rematada por cartílago plano y firme.

5-Espiráculos y respiración/cabeceo en superficie.

¿Por qué resultan cruciales estos puntos?.

Son características pertenecientes al grupo de los reptiles, por lo que estimamos que los datos son verídicos.

Expliquemos por qué:

1-La mayoría de las serpientes modernas tienen dientes como los descritos. Además, los Mosasaurios, los antiguos reptiles marinos y los antepasados modernos de los actuales, presentan este tipo de dentición. Los cachalotes y otros cetáceos dentados tienen una configuración muy diferente (dientes rectos sólo en mandíbula inferior).

2-Las mandíbulas de los grandes reptiles oceánicos prehistóricos, siendo el grupo de los Mosasaurios el mejor candidato para la descripción proporcionada, se dislocaban como sucede en las serpientes actuales y tenían una articulación en mitad del hueso para, de esa manera, ampliar aún más la apertura bucal e impulsar luego hacia adentro las presas, tragadas enteras.

3-Pulmones desiguales. Otra característica anatómica típica presente en reptiles, tanto en lagartos, serpientes o varanos, y ausente en mamíferos.

4-Estudios paleontológicos de 2013 muestran que los Mosasaurios tenían una cola similar a la de los tiburones, con un lóbulo superior muy pequeño y otro orientado hacia abajo, lo que facilita la locomoción submarina que impulsa a su vez al animal casi siempre hacia la superficie para tomar aire.

5-Respiración en superficie. Algo lógico en un reptil oceánico desprovisto de agallas.

Todos estos datos morfológicos y anatómicos reflejados en el informe de Seabury, estimamos son muy difíciles de falsificar, imaginar o inventar, y mucho menos por rudos balleneros del siglo XIX, ya que simplemente carecían de los conocimientos técnicos en el campo de la zoología o la anatomía, para brindar a tal lujo de detalles, algunos de ellos hallazgos modernos dentro del campo de la paleontología del siglo XXI.

¿Es por tanto la Serpiente Marina (o reptil desconocido del Monongahela) un caso aislado parcialmente resuelto? Al parecer no, ya que se han registrado casos similares a lo largo de la historia.

Continuará...

31/1/21

La Serpiente Emplumada

 El Creador, el Antiguo, el Dominador y la Serpiente Emplumada son los seres creadores de la humanidad mencionados en el Libro Sagrado maya, el Popol Vuh, “Ellos que dan la existencia, cerniéndose sobre el agua como una luz al amanecer”.

Se pensaba que los antepasados mayas utilizaban el término «Ellos» cuando intentaban hablar de los creadores de la humanidad. Curiosamente, relatan cómo todo llegó a ser y podremos apreciar claramente la supuesta influencia que tuvieron «Ellos» en la creación del hombre.

Al leer el capítulo Uno del libro encontramos lo siguiente:

«Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz (Serpiente Emplumada). De grandes sabios, grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios. Así contaban. Llegó aquí entonces la palabra, vinieron junto con Tepeu (el Dominador) y Gucumatz (la Serpiente Emplumada), en la oscuridad de la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gucumatz.

Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento. Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del Cielo, que se llama Huracán. El primero se llama Caculhá Huracán (El Relámpago). El segundo es Chipi-Caculhá (El Surco del Relámpago). El tercero es Raxa-Caculhá (El Rayo que Golpea). Y estos tres son el Corazón del Cielo.»

Es interesante señalar que el Creador, el Antiguo, el Dominador y la Serpiente Emplumada no sólo crearon al hombre, sino que además:

«Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra. ¡Tierra!, dijeron, y al instante fue hecha. Como la neblina, como la nube y como una polvareda fue la creación, cuando surgieron del agua las montañas; y al instante crecieron las montañas. Solamente por un prodigio, sólo por arte mágica se realizó la formación de las montañas y los valles; y al instante brotaron juntos los cipreses y pinares en la superficie.

Y así se llenó de alegría Gugumatz, diciendo: ¡Buena ha sido tu venida, Corazón del Cielo; tú, Huracán, y tú, Chípi-Caculhá, Raxa-Caculhá! Nuestra obra, nuestra creación será terminada, contestaron. La tierra entonces fue cubierta con las diversas formas de vida animal.

El Creador y el Antiguo dice a los animales: Decid, pues, nuestros nombres, alabadnos a nosotros. Pero ¡los animales no podían hablar como un hombre! Entonces dijeron sus autores: Nuestra gloria aún no es perfecta, ya que vosotros no podréis invocarnos. Guaridas y alimentos tendréis, pero en cuanto a tu carne, se comerá. Este es tu destino.»

¿Leemos en este antiguo texto que varias veces «Ellos» trataron de crear al hombre?. Parece como si estos seres hubiesen fallado al principio y entonces «Ellos» se sentaran en el «cielo» y lo pensaran una vez más.

«Vamos a intentarlo de nuevo, hagamos de ellos los que han de ser nuestros vehículos y alimentadores.»

Así que los Creadores estaban decididos a crear al hombre:

«De la tierra roja ellos moldearon su carne; pero cuando lo hicieron, vieron que no era bueno. Él era incoherente, no tenía fuerzas, era inepto, acuoso; había sido dotado con el habla, pero no tenía la inteligencia; y luego se consumió en el agua sin ser capaz de mantenerse en pie».

Parecía como si el Creador, el Antiguo, el Dominador, la Serpiente Emplumada, «Ellos» que engendran, «Ellos» que dan existencia, no hubiesen quedado satisfechos con su creación y volvieran a desaparecer para reunirse de nuevo:

«Una vez más los dioses entraron en consejo. Se decidió que el hombre fuera hecho de la madera del tzité (alcornoque), y la mujer de la médula del zibac (sauce); pero el resultado no fue satisfactorio: eran meramente maniquís de madera. Y éstas han sido las personas que han habitado la superficie de la tierra. Existieron y se multiplicaron, pero no tenían ni el corazón ni la inteligencia, ni la memoria de sus creadores. Llevaban una vida inútil y vivían como los animales. No eran sino un intento de hombres. Debido a que no dirigían sus pensamientos hacia el Corazón de los Cielos, la faz de la tierra se oscureció, y una triste lluvia comenzó a caer. Llegaron (entonces) todos los animales, grandes y pequeños (y los hombres fueron) golpeados en sus propias caras con palos y piedras. Todos los que les habían servido hablaron, para atormentarlos; incluso sus utensilios tomaron forma y voz para añadirse a su miseria. Entonces los hombres corrían de aquí para allá, desesperados. Buscaron refugio en los tejados, pero las casas se derrumbaron sobre ellos; trataron de subir a los árboles, pero los árboles les tiraban abajo; intentaron entrar en las cavernas, pero las cavernas se cerraron ante ellos. De esta manera se logró la destrucción de estas criaturas, salvo unos pocos de sus descendientes que ahora existen en el bosque como pequeños monos.»

La tercera parte del Popol Vuh continúa la historia de la creación con el siguiente texto:

«Una vez más los dioses comulgaron juntos, y el Creador y el Antiguo hicieron cuatro hombres perfectos: su carne estaba compuesta enteramente de maíz amarillo y blanco. El nombre del primero era Balam-Quitze; el del segundo, Balam-Agab; el del tercero Mahucutah; el del cuarto, Iqi-Balam.»

Y aquí llega la parte más interesante del Popol Vuh:

«Ellos no tenían ni padre ni madre, ni nacieron por efecto de los agentes ordinarios en la obra de la Creación, sino que su venida a la existencia fue un milagro extraordinario causado por la intervención especial del Creador: Verdaderamente al fin, los dioses veían a unos seres que eran dignos de su origen.»

Como se puede observar en los párrafos anteriores del Popol Vuh, tenemos descripciones detalladas de cómo unos seres, que no eran de la Tierra, crearon al hombre.

La Serpiente Emplumada (Kukulcán o Quetzalcóatl) en el Templo de Quetzalcóatl de Teotihuacán (México). 

Fuente: Ancient Origins


24/1/21

Chicanna (Casa de la Boca de la Serpiente)

 

El nombre de Chicanná, se deriva de una combinación de tres palabras de la lengua maya, ‘chi’, ‘can’ y ‘na’. La primera significa ‘boca’, la segunda, ‘serpiente’, y la tercera, ‘casa’. Por lo tanto, Chicanná significa literalmente Casa de la boca de la serpiente. Este peculiar nombre fue dado al lugar debido al diseño encontrado en el edificio más famoso descubierto en el asentamiento.

Los mayas construyeron la puerta como si fuera la enorme boca abierta de un monstruo, con los dientes de la criatura en el dintel (en la parte superior) y sobre el porche (abajo). Además, unos ojos con pupilas en espiral similares a ganchos miran hacia abajo, observando a todo aquel que se acerca a la entrada. Se ha especulado que este edificio servía a una función ritual o religiosa para los mayas. Al entrar en la plaza a través de la boca de la serpiente, los sacerdotes mayas serían capaces de acceder al inframundo, realizar los rituales necesarios y regresar al asentamiento.

Chicanná es un yacimiento arqueológico ubicado en el estado suroriental mexicano de Campeche, en la península de Yucatán. El lugar fue descubierto durante la década de 1960, y pertenece al Período Clásico de la civilización maya. Chicanná destaca por el estilo arquitectónico de sus edificios, es decir, el conocido como estilo Rio Bec, que también fue utilizado en otros asentamientos de la región, entre ellos Becán, y Xpujil, dos yacimientos cercanos a Chicanná. Se cree que el lugar vivió la cumbre de su poder entre los años 300 a.C. y 250 d.C. Fue abandonado en torno al año 1.100.

El significado religioso de la Casa de la Boca de la Serpiente podría además haberse extendido al resto del lugar. Esto puede observarse, por ejemplo, en el hecho de que el asentamiento está situado sobre una elevación natural que se encuentra en la zona. Esto permitía que las estructuras construidas en el lugar parecieran más altas, lo que a su vez significaba que llevaban a la gente más cerca de los dioses. Como consecuencia de este cercanía a los dioses, Chicanná habría sido el lugar ideal para la realización de diversas ceremonias religiosas y rituales.

Una de las ciudades vecinas que estaba habitada al mismo tiempo que Chicanná era Becán. Esta última se encuentra unos 2 kilómetros al este de la primera, y se cree que las dos ciudades estaban relacionadas entre sí. Por ejemplo, se ha observado que los estilos arquitectónicos de Chicanná y Becán son bastante similares, un indicio de que eran contemporáneas. Becán, sin embargo, era una ciudad mucho mayor que Chicanná, y se ha sugerido que era la capital política, económica y militar de la provincia maya de Río Bec. Por otro lado, Chicanná, que dependería de Becán, habría servido como zona residencial para los gobernantes de esta capital provincial.

Fuente:www.ancient-origins.es


21/1/21

Leviatán

 Leviatán (del hebreo לִוְיָתָן, liwyatan, enrollado), es el monstruo marino por excelencia.

Es una figura mitológica cuya representación más conocida se encuentra en el Antiguo Testamento. Es un monstruo marino imponente; una bestia de gran fuerza. Símbolo del caos y de los poderes anti-divinos.

En la Biblia, el capítulo 41 del Libro de Job (Antiguo Testamento) da muchos detalles sobre Leviatán como criatura marina. Está bien protegido por escamas; tiene una poderosa dentadura; de su boca salen llamas y chispas; y le sale humo por las fosas nasales. Nada puede derrotarlo; no puede ser apresado, porque rompe el hierro como si fuera papel. Y cualquiera, con solo mirarlo queda paralizado por el miedo. El mar hierve bajo el cuerpo del monstruo; deja un rastro luminoso y el abismo se cubre de espuma blanca.

En la Biblia, el Leviatán se describe como “la rápida y retorcida serpiente” o “el monstruo del mar”, y fue utilizado más tarde como una referencia al caos que existía antes de la creación, sometido cuando el orden fue establecido por Dios.

Leviatán posiblemente deriva de la diosa babilónica Tiamat, la madre de todo el cosmos, la diosa primordial de los océanos y las aguas saladas. Se la representa en la iconografía tradicional como una serpiente marina o un dragón.

Enûma Elish, el poema babilónico que narra el origen del planeta, afirma que Tiamat dio a luz a dragones y serpientes entre una lista más general de monstruos, incluidos los hombres escorpión, sirenas y tritones, pero no identifica la forma de Tiamat como la de un dragón; sin embargo, otras fuentes que contienen el mismo mito se refieren a ella como tal.

Leviatán ya se conocía en la mitología cananea (fenicia) con el nombre de Lotan o Lothan (derivado de lawtan).

En textos ugaríticos del siglo XIV a.C. Leviatán se describe como el enemigo del dios de la tormenta Baal y siervo del dios del mar Yam.

Cuando se descubrieron los textos referentes al antiguo mito cananeo de la creación, en el que Baal derrotó a Lotan, así como Marduk derrotó a la serpiente Tiamat, el origen del mito Leviatán quedó claro en relación con los babilonios.

También quedaría el mito relacionado con los posteriores referentes a las cosmogonías, en los que el dios supremo del panteón vence al caos eliminando a una bestia que, habitualmente, es un dios anterior.

Según otros, la figura de Leviatán está tomada de Sobek, el dios cocodrilo egipcio, amo de las aguas.

El filósofo inglés Thomas Hobbes (1588-1679) dedicó su obra política más conocida a la figura del Leviatán, escrita en 1.651, en la que el monstruo marino se transformó de en símbolo del Estado.

Fuente:https://elretohistorico.com/el-leviatan-el-monstruo-marino-de-la-mitologia-biblica/


15/1/21

Laocoonte

 

  Laocoonte y sus hijos.

En esta pieza se representa el momento exacto en que las serpientes marítimas se enroscan en el cuerpo del sacerdote troyano y sus dos hijos.

La historia de Laocoonte, sacerdote de Poseidón (Neptuno para los romanos), ha sido narrada en repetidas ocasiones pero la versión más conocida es la del mito de Virgilio en la Eneida, donde cuenta que después de años inútiles de asedio, los griegos deciden tomar Troya a través de un engaño, aconsejados por el astuto Ulises, simularon que abandonaban su campamento zarpando con todas sus tropas, dejando delante de las puertas de la ciudad un enorme caballo de madera.

Cuando despertaron los troyanos, incautos a causa de la aparente victoria, decidieron llevar el misterioso regalo griego dentro de las murallas de la ciudad, Laocoonte intentó en vano disuadir a sus conciudadanos, tratando de hacerles ver que se podía tratar de una trampa, con extremada violencia y fuerza tiró una lanza contra el caballo, el sonido de la lanza al chocar con el gran caballo fue hueco, lo que reveló que en su interior podía esconder a guerreros enemigos, aún así nadie quiso escucharle y ante el desafío de Laocoonte, en ese momento emergieron de las aguas dos grandes serpientes mandadas por Atenea, Caribea y Porce, devorando a sus hijos, Laocoonte angustiado se lanza a luchar y también resulta devorado.

De la tradición de Virgilio se interpreta que el castigo de Laocoonte se debe a la profanación que supone tratar de destruir un regalo a la deidad.

Según las fuentes antiguas, existe una sola mención por el escritor romano Plinio el Viejo, que en su libro Naturalis Historia, cuenta que la obra se encontraba en el palacio del emperador Tito, cerca del año 70 d.C. y proporciona el nombre de los tres artistas que la esculpiero, Agesandro, Atenodoro y Polidoro de Rodas, probablemente se esculpió entre el 170 y 150 a.C.

En el Laocoonte los tres escultores han representado una amplia variedad de sentimientos; en el centro, el rostro contraído del padre que expresa su desesperada lucha por salvar a sus hijos y a él, a la izquierda, el hijo pequeño se retuerce de espasmos producidos por la inminente muerte, y a la derecha el hijo mayor horrorizado e impotente por la irremediable muerte de su padre y hermano, consciente de sufrir la misma suerte .

La obra Laocoonte y sus hijos fue descubierta el 14 de enero del año 1.506 en un viñedo romano propiedad de Felice de Fredis por un campesino. El propio Miguel Ángel Buonarroti fue uno de los primeros testigos en aparecer en la excavación, quien confirmó la correspondencia entre el relato de Plinio el Viejo y la pieza encontrada, hoy se puede apreciar en el Museo Pío-Clementino de la ciudad del Vaticano (Roma).

Fuente:https://www.culturagenial.com/es/escultura-laocoonte-y-sus-hijos/


17/12/20

Lebe - La Serpiente Dogon IV

 

El pueblo Dogon del Sahel, en África Occidental, puede ser la prueba más consistente de que la Tierra fue visitada en una época remota por seres del espacio exterior.

Según los dogon, en la montaña sagrada Youga Dogorou tuvieron lugar los primeros signos que anunciaban la llegada de los Nommo desde Sirio. La montaña, un día de repente se puso de color rojo y en la aldea crecían calabazas gigantes que nadie había plantado.

Y en esa montaña sagrada, según los dogón, se produjo la primera muerte de un nommo. No saben con certeza como pasó, pero los dogon aseguran que el nommo fue “crucificado” y al poco resucitó. Y dicen que volverá para salvar al mundo.

La tradición Dogon dice que hasta la zona de la meseta de Youga Dogurou, a plena luz del día, se vió una estrella muy brillante a la que llamaron “Ie-pelu-tolo”: La estrella de la décima luna. Lo curioso es que al llegar a la Tierra, esta estrella ya no tenía forma circular, sino que parecía una gran cesta o pirámide de base cuadrada. Para los dogón, este objeto fue un problema porque cuando aterrizó quemó plantas, animales y personas, y este sería el origen de los albinos. Por eso los albinos son especiales para ellos, los temen y los repudian.

De ie-pelu-tolo salieron ocho Nommo que tenían cuerpo de pez, 40 dientes muy afilados, no tenían orejas, y para escuchar ponían sus manos sobre unos orificios laterales. Los ojos eran rojos y en el cuello tenían arrugas. Solo tenían 3 dedos y vivían en el agua. Esos seres bajaron a la Tierra para enseñar a los hombres. Vivieron con los dogón y les enseñaron a cómo cultivar la sabana y a fabricar herramientas.

Pero esos seres también capturaban a personas y los mataban. Según sus historias, les introducían una lengua bífida por la nariz y les extraían la sangre. En el año 2.000, algunos dogón han vuelto a ver a los supuestos nommos, y los describieron con el pelo muy largo y medio cuerpo de pez. Los vieron como se movían por el suelo sin tocarlo.

Significativamente, el término “nommo” en la lengua Dogon se relaciona con el agua; también suelen referirse a ellos como “Maestros del Agua” e “Instructores”. Los describen como seres anfibios, mitad hombres; localizan su recalada en algún punto ubicado al nordeste del territorio en el que actualmente se asientan.

Esto establecen inquietantes paralelismos con la leyenda Sumeria de los Oannes, recogida por el historiador babilónico Beroso. Según el mito sumerio, los Oannes tenían forma de pez mezclada con hombre, y surgieron del Mar Rojo.

El contacto de los Dogon con los dioses de Sirio acabó en una liturgia, un ritual en el que se baila frenéticamente entre 3 y 5 días. Se bebe cerveza de mijo y se exhiben 28 tipos de máscaras. Todas ellas hacen alusión a los nommos. La máscaras, que se llaman Ka nagas, tienen forma de H.