14/11/12

Deuda Soberana


Los primeros documentos escritos que se tienen son las famosas tablillas de arcilla en escritura cuneiforme de Sumeria (Ur), similares a las de la foto.
Estos "documentos" datan de aproximadamente finales del IV milenio a.j.c. (años 3400 a 3200 a.c.), es decir, se trata de una forma de escritura que tiene ya más de 5.000 años.

Estas tablillas eran escritas y leídas sólo por una "casta" especial de funcionarios de los templos y reales: los escribas; y se trata de documentos de leyes, reglamentos, archivos de contabilidad, etc...

Pues bien es curioso como se han encontrado tablillas del 2.000 a.c. (hace 4.000 años) en Babilonia, donde ya se analizaba la evolución de las deudas debidas al interés compuesto, es decir, en esas tablillas se hacía una descripción del carácter exponencial de la carga financiera debido al interés compuesto que se aplica a las deudas, por ejemplo, en una serie de ejercicios para los estudiantes del puesto de escriba.

Por otro lado los escribas reconocían que la capacidad de generar riqueza de la economía real era muy inferior a la velocidad de evolución de las deudas debido al interés compuesto, es decir, la capacidad de multiplicación del ganado, de las cosechas, etc...están sujetas a fases de crecimiento exponencial, pero a otras fases de sequías, enfermedades, etc...que hacían que el crecimiento de la economía "real" (de bienes), tuviese un crecimiento que puede considerarse más bien lineal a largo plazo, mientras que las deudas, "cabalgando a lomos" del interés compuesto crecen exponencialmente, sea cual sea el resultado económico de la sociedad en cuestión, originando al final un fenómeno de extracción cada vez mayor de recursos de la economía real para poder hacer frente al crecimiento de las deudas, que hacían inviable su sostenimiento a largo plazo.

Es así que en la sociedad babilónica y en el resto de sociedades agrarias del Medio Oriente, estaba estipulado la costumbre del "jubileo" de las deudas, es decir, un período donde se daba una cancelación de las deudas pendientes, normalmente cada generación (unos 20 ó 30 años) y que solía coincidir con la coronación de un nuevo rey. Se trataba, en suma, de "un nuevo principio" donde los hijos se veían libres de las deudas que habían azotado a los padres, y la sociedad se auto-regeneraba tras la crisis originada por la captura de una porción cada vez mayor de la economía por parte de los acreedores de los préstamos, de un dinero que se consideraban, "no habían ganado".

Es de suponer que esta costumbre de los "jubileos" que se daban en Babilonia y luego, por ejemplo en el ámbito judío, eran la consecuencia de una lección duramente aprendida; pues de no ponerse freno o límite al endeudamiento, la presión de los acreedores sobre los deudores puede llevar (como sin duda llevó en muchos casos) a una transferencia de propiedad y a una merma del sistema productivo inmensa (como la que ahora se está dando) y que debió originar conflictos sangrientos ya que significaba literalmente la ruina de la inmensa mayoría de la población.

Voy a detenerme un poco en los aspectos matemáticos del asunto, es decir, la relación entre el interés compuesto y la función exponencial, más que nada para las personas no versadas matemáticas.

Interés compuesto 

El interés compuesto se presenta cuando al final de determinado tiempo el interés producido por un capital inicial P se suma a este para que este acumulado produzca más intereses. 
El concepto y la fórmula general del interés compuesto es una potente herramienta en el análisis y evaluación financiera de los movimientos de dinero.

F = P . (1+i/n)nt

En la presente fórmula
F- Es el valor futuro de la inversión, que correponde al capital inicial mas los intereses
P- Es el valor presente o inversión inicial
i- Es la tasa de interés expresada en forma decimal asi 5% = 0.05 12% = 0.12
n- Es el número de veces que se capitalizan los intereses por año 
(semestralmente n = 2, mensualmente n= 12, diariamente n=365) 
t- Es el número de años en que se tiene la inversión

Es fácil demostrar matemáticamente que el interés compuesto, en su forma de función continua (es decir usando un tiempo continuo) se representa por:

F(t) = P. e it

Ejemplo: Interés compuesto 
Se invierte un capital de $ 2000000 a una tasa de interés compuesto de 9% anual, capitalizando mensualmente. Halle el valor que se espera a los 10 años. 

Solución. En este caso aplicamos la primera formula en la cual P = $ 2.000.000 
i = 0.09 n = 12 t = 10 
F = 2.000.000 . (1+0,09/12)12.10 

El capital valor esperado es de $ 4.902.714,15

Si el interés se capitaliza continuamente el valor acumulado es 
F(10) = 2.000.000 . e 0.09x10 El valor acumulado es $ 4.919.206,22

Es decir, la propia constitución intrínseca del interés compuesto hace que tenga una dinámica de crecimiento inherentemente mayor que la de la economía "real" (bienes y servicios), y en el tiempo hace que, debido al incremento constante de recursos que extrae de la economía real, que ésta no puede sostener, se llega a la situación de que las deudas acumuladas durante decenios son, efectivamente, impagables.

Esta dinámica no sólo lo han explicado con claridad los babilonios, es algo conocido también por los economistas clasicos como Adam Smith, el cual, en su famoso libro "La Riqueza de las Naciones" (V, iii) incluía el texto:
“Bankruptcy is always the end of great accumulation of debt. The liberation of the public revenue, if it has ever been brought about at all, has always been brought about by a bankruptcy; sometimes by an avowed one, but always by a real one, though frequently by a pretended payment.”

Lo que dice el "padre" de la economía moderna y ejemplo palmario del "Liberalismo" es que la bancarrota es siempre el único medio, la única salida a una gran acumulación de deudas, de hecho, en otros pasajes de ese libro concluye que nunca jamás ningún Estado ha pagado su deuda, pues ello hubiese supuesto el fin del propio estado, y lo que se tiene es una serie de bancarrotas manifiestas o enmascaradas con la "pretense of payment", es decir, la pretensión de pago, lo cual no significa nada más que los gobiernos enmascaran las bancarrotas por medio de la inflación galopante o el empobrecimiento de las monedas (retirada del metal precioso), sobre todo cuando las deudas contraídas lo son en la propia moneda.

Tenemos también el ejemplo de Napoleón Bonaparte, mente genial y analítica que, por ejemplo, redactó en pocos meses el Código Civil que, con algunos cambios, es la base de la legislación civil de los países desarrollados. Pues bien Napoleón ante las tablas de cálculo de la carga financiera acumulada por el interés compuesto exclamó: "los hechos mortales que aquí se esconden me llevan a pensar por qué ese monstruo del Interés no ha devorado a toda la raza humana.... y lo habría hecho desde hace mucho tiempo si las bancarrotas y revoluciones no hubiesen sido el antídoto".

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