21/9/18

La Serpiente Arco Iris


Los aborígenes australianos llamaban a las figuras antropomorfas que aparecen en estos extraños dibujos con el nombre de Wandjinas, y aseguraban que no habían sido realizadas por sus antepasados, sino por unos seres que descendieron a la Tierra en tiempos remotos.

En la mitología de los aborígenes Australianos, la Serpiente Arco Iris es la deidad creadora de todo lo existente en el universo, dando vida a un espacio vacío, en algunas culturas del territorio australiano es considerada como el creador último.
La Serpiente Arco Iris habita en profundos pozos de agua, recurso vital sobre el cual tiene absoluto control.

Su nombre arco iris, es la identificación obvia de la forma del arco iris y la forma de una serpiente.
La Serpiente Arco Iris es conocida por diferentes nombres en las culturas aborígenes, se la conoce como Borlung por el pueblo Miali, Dhakkan por el Kuli, Kajura por el Ingarda, Goorialla por el Lardil, Kunmanggur por el Murinbata, Ngalyod por el Gunwinggu, Numereji por el Kakadu, Taipan por el Wikmunkan, Tulloun por el Mitakoodi, Wagyl por el Noongar, Wanamangura por el Talainji, y Witij por el Yolngu. Otros nombres incluyen Bolung, Galeru, Julunggul, Kenmare, Langal, Myndie, Muit, Ungud, Wollunqua, Wonambi, Wonungar, Worombi, Yero, Yingarna, y Yurlunggur

Según sus leyendas, la Serpiente Arco Iris engendró a los Wandjinas para continuar con el proceso de la Creación.
Los Wandjinas fueron los creadores del mar, de la tierra y de sus habitantes. Sus espíritus vivían en pequeños estanques, y se considera que su poder está relacionado con el agua, de ahí que posteriormente se les consideró espíritus del agua, la lluvia y las nubes. Ellos dieron forma al mundo físico, establecieron sus normas y otorgaron la vida a los seres humanos.
El símbolo de los Wandjinas es la Serpiente Emplumada, como lo es en el caso de Quetzalcoatl, Kukulcán y otros dioses de la antigüedad.

Cuenta una leyenda que durante el Tiempo de Ensueño se libró una cruenta batalla en el monte Uluru, el punto más sagrado de la Australia aborigen, entre los Hombres Serpiente Venenosos y los Hombres Serpiente No Venenosos.
Los aborígenes australianos cuentan que Bulari, la Diosa Madre de la Tierra logró vencer a los Hombres Serpiente Venenosos con una nube de gases letales. Los supervivientes enemigos fueron encerrados hasta el día de hoy bajo el Uluru, actualmente llamado Ayers Rock, una enorme colina de granito que cambia de color durante el día y asombra a cuantos la visitan, por constituir una de las maravillas del mundo mineral.

Se dice que otras batallas se libraron entre el Dios del Sol -que llegó del cielo en una nave- y el Dios de la Tierra en Moon City, la Ciudad Secreta, otro punto sagrado del territorio australiano. Para los aborígenes estos lugares son los restos de ciudades construidas por los Arientas y Luritchas, seres que eran mitad hombre y mitad animal.


No hay comentarios:

Publicar un comentario