7/6/11

Implantes Chip-in-a-pill

Novartis incorpora un micro chip a las pastillas para controlar su efecto.

La multinacional farmacéutica suiza Novartis AG desarrolla una nueva generación de pastillas inteligentes, “chip-in-a-pill”, que tendrán incorporado un micro chip para controlar los efectos sobre el paciente, escribe la prensa internacional.
Activado por el ácido gástrico, el chip va a transmitir la información a un parche especial pegado a la piel del paciente que, a su vez, podrá reenviarla por Internet o a través de un teléfono inteligente.

Novartis espera recibir en los próximos 18 meses las aprobaciones necesarias para dar el paso siguiente e iniciar las pruebas con un fármaco que suele recetarse tras trasplante de riñón u otros órganos, para prevenir el rechazo. En estos casos hace falta con frecuencia reajustar la dosis.
A la larga, la empresa suiza planea extender el mismo concepto a otras píldoras y usar los datos biométricos, tales como fiebre o ritmo cardíaco, para comprobar que los fármacos surten el efecto necesario.
Fuente: http://sp.rian.ru/science_technology_space/20101111/147876687.html

Los microchips son pequeños instrumentos que impulsan diversas funciones de las computadoras y otros equipos electrónicos. Los veterinarios comenzaron a implantarlos en los perros, ganado y caballos hace veinte años atrás para permitir a los propietarios un seguimiento de sus animales y demostrar la propiedad. Los microprocesadores de hoy son casi microscópicos y representan el estado de la tecnología de última generación, fabricados en silicona, son prácticamente imposibles de detectar una vez que se implantan.

Los nanoimplantes podrían permitir a las personas transmitir sus ondas cerebrales y hablar con cada uno de mente a mente. Los científicos están trabajando para crear equipos que lean los pensamientos para encontrar terroristas, y máquinas para escanear nuestras mentes como las huellas digitales. Algunos ya se preguntan si "el robo de pensamiento" podría convertirse en el crimen del futuro.
Varios países recomiendan que la nanotecnología se desarrolle a la par de sus competencias éticas para reforzar la legitimidad y el reconocimiento de este nuevo campo de la tecnología y la ciencia. De lo contrario, podrían surgir debates o problemas de solución tardía y el daño podría ser irremediable al no haber controlado el crecimiento de la nanotecnología de una manera responsable. Algunos de los problemas de naturaleza ética podrían ser los siguientes:
La posibilidad de fabricar nanoimplantes (sensitivos, musculares, etc.) y poder transformar a seres humanos en seres biónicos plantea la cuestión de si esas personas seguirían siendo humanas. Más aún si estas personas fueran utilizadas para la guerra, ya que pasarían a ser armas de ataque (por su capacidad sobrehumana) en lugar de personas. Existen dos opiniones claras en este debate:
1.- Dejarían de ser personas puesto que tienen capacidades que exceden lo humano y además ciertas partes de su cuerpo serían de material tecnológico.
2.- Sería una adaptación más de la humanidad. Desde sus inicios el hombre ha aprendido a usar herramientas que le han hecho más fuerte o le han añadido capacidades que no tenía en un principio: armas para cazar, utensilios de cocina. La nanotecnología sólo sería un paso más en la adaptación del ser humano al entorno que le rodea.
El hecho de que los países más ricos inviertan en nanotecnología, acelerando su desarrollo, incrementará las diferencias sociales y económicas entre ellos. Está claro que los países ricos conocen este hecho y lo más probable es que no les importe que la diferencia aumente.
Hay que preguntarse si estamos entrando en un terreno que le corresponde a Dios por nuestra capacidad cada vez mayor de manipular la naturaleza a nuestro antojo y de crear instrumentos que, del mismo modo que te facilitan la vida, pueden quitártela.

Algunos advierten del riesgo potencial de que las máquinas lleguen a tomar sus propias decisiones, esto provocaría una dependencia humana de las máquinas.
Otros aún más catastrofistas apuntan la posibilidad de que una raza de superhombres o incluso de máquinas lleguen a tomar el control del mundo, esclavizando o sometiendo al resto de la humanidad.
Frente a estos pensamientos existe la corriente de expertos que abogan por el control sobre el desarrollo de la tecnología, evitando de esta manera su prohibición. El Foresight Institute ha llegado incluso a proponer directrices para los investigadores y fabricantes de nanotecnología.

1 comentario:

  1. estefania27/6/11 19:02

    ES DE LOCOS VAMOS Y AHORA CONTROLADOS POR UNA PASTILLA...HABER SINO VAMOS A PODER NI CURARNOS UN DOLOR DE CABEZA?

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