22/9/16

Los hijos de Gomer (Askenaz, Togarma, Rifat)


Askenaz (hijo de Gomer)

Son numerosas y diversas las identificaciones del grupo humano que descendió de Askenaz, hijo de Gomer. Por ejemplo, Sayce se sentía inclinado a creer que debido a que este nombre se encuentra en conjunción con Ararat y Mini (Jeremías 51:27), se deberían identificar con los Asguza de los monumentos asirios. Maspero mantenía que se tenían que identificar con los antiguos escitas. Casi sin excepción, los comentaristas concuerdan en que se tienen que situar al norte del Creciente Fértil que rodea a Palestina y Mesopotamia. Observan ellos que siguen existiendo reminiscencias del nombre Askenaz en el Lago Ascanio y en un grupo humano de la vecindad que se conocía como los Ascani. Este grupo humano estaba establecido en la provincia de Frigia y parece que los menciona Homero en la Ilíada (Libro II, 2, 863 y 13, 793). Peake menciona dos lagos y un río en el distrito que llevan el antiguo nombre en formas modificadas, y observa que Asken sigue apareciendo en la actualidad como nombre propio armenio. Uno de estos dos lagos en la región oriental de Bitinia cerca de Nicea aparece mencionado por Estrabón (7, 389), y se le conoce actualmente como el Lago Iznik una forma degenerada de Askenaz, en la que ha tenido lugar una inversión. En Bitinia, en las costas del Mar de Mármara, hubo un Lago Ascanio; en el sudoeste de Frigia existe otro lago con un nombre similar; y a mitad de camino entre ellos se encontraba Troas, en cuya familia real encontramos, en tiempos de la Guerra de Troya, a un príncipe llamado Ascanio. Es posible que en ellos también encontremos reflejados el nombre de Askenaz.

Al irse desplazando hacia el norte, los descendientes de Askenaz se encontraron con los descendientes de Tiras (los tracios, según los identifica Josefo) que ya ocupaban las llanuras de Tracia, con una especie de retaguardia en Bitinia, si debemos juzgar por las alusiones en Herodoto y Estrabón. Esta circunstancia contribuyó probablemente a que emprendieran un camino más septentrional hacia la región centro-occidental de Rusia, en lugar de seguir a Gomer hacia el oeste y adentro de Europa, llegando a su tiempo a lo que ahora es Alemania. Los comentaristas judíos suelen asociar a Askenaz con los alemanes, probablemente de forma justificada. Al multiplicarse allí, pasaron al norte a Ascania, que, junto con las islas de Dinamarca, pasó a ser conocida por los escritores latinos posteriores como las «Islas de Scandia» Escandinavia.
La introducción de una D epentética entró en la forma de Ascania de una forma muy parecida a la que el término latino tenere se transforma al francés como "tendre".
Es curioso cómo alguna forma del nombre Askenaz se ha preservado en esta área a lo largo de la historia. Los habitantes del antiguo estado de Dessau han reivindicado a lo largo de la historia su descendencia de Askenaz, y uno de sus gobernantes en el siglo XII, que durante un tiempo poseyó los estados sajones de Enrique el León (fundador de la Casa de Brunswick), añadió a su nombre de pila Bernardo el de Ascanio, declarando que sus antecesores habían venido del Lago Ascanio en Bitinia.
Mientras, lejos de allí, en las fronteras septentrionales de Media, una retaguardia de la misma familia se mantuvo atrás. Estos pueblos eran aliados de sus vecinos, los medos, y causaron muchos problemas a Esarhadón de Asiria.
En la época clásica habitaron cerca de Rhages, que según Josefo era una ciudad de una cierta magnitud, cerca del centro de la costa meridional del Mar Caspio. En aquel punto arranca una cadena de montes que se dirige hacia el este a lo largo de la costa y más allá de la misma, y que forma un límite natural del territorio de los bactrianos y de los sakis. Esta cordillera la menciona Amiano Marcelino (bibliotecario e historiador del emperador Juliano, que escribió alrededor del 350 d.C.) con el nombre de los Montes Ascanimianos.
Estas tribus bárbaras, a las que Estrabón designa como los Sakis, consiguieron ocupar Bactriana a un lado del Caspio, y ocuparon los mejores distritos de Armenia al otro. Estos territorios ocupados «recibieron de ellos el nombre de Sakasene», según nos cuenta Estrabón.
Así, conocemos acerca de una cadena de montes llamada en tiempos clásicos los Ascanimianos, alrededor de los cuales vivían descendientes de Askenaz. Al comienzo de la era cristiana, un poco al norte de ellos, y separados del vecino reino de Armenia y justo al sur de los Montes Caucásicos, había un país llamado Sakasene. Es casi seguro que este pueblo, los sakasenoi, eran también descendientes de Askenaz. Y parece que algún tiempo después del inicio de la era cristiana, una oleada de esta familia de Askenaz, que se llamaban sakasenoi, o de forma más breve, sachsen, emprendieron camino al norte a través de las Puertas del Caspio a la Escitia europea, y de allí pasaron adelante con la oleada de sus parientes germánicos, los godos, al norte de Europa, donde el país que ellos ocuparon recibió el simple título de «Sachsen».
Cuando Tácito, escribiendo alrededor del 100 d.C., da una lista de los pueblos germánicos en su propio tiempo (aunque incluía en su relato a Dinamarca y a Suecia, donde, dice él, habitaban los cymbri, y también incluyó a los angli), no hizo mención en absoluto de los sachsen o como nosotros los conocemos más familiarmente, sajones. Este grupo humano aparece en la historia por vez primera tras la designación de Caransio, alrededor del 280 d.C., para vigilar las costas orientales de Gran Bretaña contra los piratas, cuando recibió el título de «Conde de la Costa Sajona».

Así, podemos aceptar que Askenaz, nieto de Jafet, dio origen a un gran componente de los primeros pobladores de Alemania y Escandinavia, y que en su camino dejó muchos memoriales del nombre ancestral, además de proporcionarnos una tribu que jugó un destacado papel en la historia de Inglaterra.

Rifat (hijo de Gomer)

Parece que se ha descubierto poco que se pudiera relacionar con el nombre de este hijo de Gomer. Se han hecho diversas propuestas para algunos distritos en Asia Menor. El doctor J. Pye Smith sugiere, por ejemplo, Rifou al este del Mar Negro y los Montes Rifeanos mencionados en las antiguas geografías por Estrabón, Virgilio, Plinio y otros. C. R. Conder menciona un pueblo que habitaba al este del Mar Negro llamado los Rhibii.
También sugiere a los rifaenos que posteriormente fueron conocidos como los raflagonianos, a los que Josefo identifica como descendientes de Rifat. En la obra Popular and Critical Biblical Encyclopedia, el primer mapa al final del volumen 3 muestra el mundo antiguo y la supuesta posición de los descendientes de Noé. No hay otra autoridad detrás de este mapa que ciertas suposiciones basadas en un examen inteligente de la evidencia bíblica, pero se puede observar que el centro de Europa está ocupado por Rifat. La conjunción de la palabra «Europa» con el nombre «Rifat» suscitó la cuestión de si pudiera haber alguna relación entre ambos términos. El nombre Europa se deriva generalmente de la leyenda de Europa, pero por cuanto los diccionarios de mitología clásica reconocen que la etimología de Europus es incierta, queda en pie la posibilidad de que, si nos remontásemos lo suficientemente en el pasado, pudiéramos descubrir que el nombre era originalmente Rifat. Se ha presentado otra sugerencia, que el nombre reaparece en la designación «Cárpatos». También hay los Cárpatos llamados Alpes Bastárnicos, que separan Dacia de Sarmacia.

Togarma (hijo de Gomer)

El pueblo designado como Togarma, otro hijo de Gomer, se menciona dos veces en Ezequiel. Leemos acerca de este pueblo en las ferias de Tiro, donde comerciaba con caballos y mulos (Ezequiel 27:14), y más adelante en la campaña con Gomer en la tierra de Israel (Ezequiel 38:6). Ninguno de ambos pasajes ayuda demasiado en la identificación de su tierra, pero ambos concuerdan con la hipótesis de que el pueblo mencionado son los antiguos habitantes de Armenia. Y esto tiene algún apoyo procedente de la tradición nacional y de la teoría basada en la etimología. Las tradiciones armenias consideran como su propio antecesor a un hombre llamado Hiak, que, dicen ellos, era «hijo de Targom, un nieto de Noé».
A causa de una inversión de las letras, los armenios llegaron a ser conocidos como la Casa de Targom, y los escritores judíos se refieren frecuentemente a los turcos como Togarma. Se debería observar también que el Mar Negro, al noroeste de Armenia, era a veces designado como Togarma.
Estrabón parece haber dado por supuesto que aquí se trataba de los armenios, y Herodoto los menciona en relación con la crianza de caballos. Josefo dice que Togarma es el padre del pueblo conocido como los Trugrameanos, a los que los griegos identificaban con los frigios. El profesor F. W. Shultz observa que según los targumes judíos Togarma fue el padre de Alemania (Germania). Y hay algunos que creen que la misma palabra Germania procede del antiguo nombre Togarma, con la pérdida de la primera sílaba en el proceso. Si es así, entonces no puede haber relación entre «Gomer» y «Germania», como se ha propuesto con anterioridad.

Extracto: El Origen de las Naciones
Arthur C. Custance, M.A., Ph. D.†

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